La aprobación de los conciertos de BTS en el Estadio Nacional continúa generando repercusiones.
Este martes se conoció que la ministra del Deporte, Natalia Duco, solicitó la renuncia de Lorena Castillo. Ella se desempeñaba como directora nacional subrogante del Instituto Nacional de Deportes (IND).
La decisión llegó apenas un día después de que el Ministerio del Deporte confirmara la autorización para los tres espectáculos de la banda surcoreana. Dichos espectáculos están programados para el 14, 15 y 16 de octubre en el principal recinto deportivo del país.
Según informó La Tercera, la salida de Castillo se produjo en medio de las controversias. Dichas controversias marcaron el proceso de evaluación técnica del evento.
La aprobación llegó luego de que la productora DG Medios presentara una nueva propuesta. Esta propuesta busca proteger la infraestructura del estadio y reducir el impacto sobre la cancha.
"El IND aprobó la disponibilidad del Estadio Nacional para la realización de los conciertos de BTS, luego de que la empresa organizadora incorporara una serie de modificaciones técnicas destinadas a resguardar la infraestructura deportiva del recinto, las que permitirían reducir el impacto sobre la cancha", señaló el organismo en un comunicado.
Los cambios que destrabaron la autorización de BTS en el Estadio Nacional
La nueva propuesta incluyó ajustes en el montaje y operación del espectáculo.
Entre ellos, el uso de un escenario de 360 grados que evita el tránsito de maquinaria pesada sobre el césped.
El ministerio explicó además que "el montaje del escenario 360° evita la circulación de maquinaria pesada por el pasto y las maniobras de producción se realizarán mediante grúas operadas desde la pista atlética".
A ello se sumó la instalación de una cubierta especial para proteger el terreno. Según la autoridad, "se utilizará una cubierta que permitiría mantener la ventilación y respiración del césped con la incorporación de tecnologías y métodos de protección".
La resolución puso fin a semanas de incertidumbre para las seguidoras del grupo, conocidas como ARMY.
El IND había rechazado inicialmente la solicitud al considerar que la planificación original no garantizaba la conservación de la cancha. Además, dicha planificación tampoco aseguraba el desarrollo normal de las actividades deportivas.
La situación generó preocupación porque los conciertos se anunciaron en marzo, la venta de entradas comenzó en abril y cerca de 200 mil boletos ya estaban vendidos, con las tres fechas agotadas.
