La clásica sensación de cuerpo cortado, un leve dolor de garganta o la congestión nasal representan el primer aviso de que un virus ingresó al organismo.
En esta época del año, el complejo escenario sanitario impone la necesidad de actuar con rapidez.
El último informe del Ministerio de Salud (Minsal) revela que la ocupación de camas críticas adultas alcanza un 94,2% a escala nacional. Por otro lado, las pediátricas llegan al 72,1%, en su mayoría por patologías respiratorias.
Por ello, los especialistas recomiendan aprender a cuidarse en casa para evitar el colapso de los servicios de urgencia.
El broncopulmonar infantil de Clínica INDISA, doctor Pedro Astudillo, explica las medidas básicas que las personas deben adoptar apenas manifiestan los primeros malestares. Asimismo, recomienda priorizar el descanso y la observación oportuna.
Tres medidas clave para aplicar en el hogar
Cuando el decaimiento comienza, el cuerpo exige una pausa inmediata. El especialista aconseja seguir tres pasos fundamentales:
Descanso y abrigo: Reduzca la actividad física y mantenga una temperatura corporal estable para evitar los cambios bruscos ambientales.
Hidratación constante: El agua, las infusiones calientes y las sopas hidratan las mucosas, alivian la irritación de la garganta y facilitan la eliminación de la mucosidad.
Monitoreo sin automedicación: Evite por completo el uso de antibióticos por cuenta propia, ya que estos fármacos no combaten los cuadros virales. Utilice analgésicos comunes solo bajo indicación médica previa.
Cuándo asistir de inmediato a un servicio de urgencia
"No todo resfrío requiere correr a la clínica. Aprender a identificar los signos de alerta nos ayuda a buscar atención médica de forma oportuna y responsable, especialmente en los niños", advierte el doctor Astudillo.
Los padres deben vigilar de cerca a los menores e identificar los siguientes signos de peligro:
- Respiración más rápida de lo normal o hundimiento notable de las costillas.
- Aleteo nasal al inhalar aire.
- Fiebre alta que no disminuye con los métodos habituales.
- Irritabilidad extrema, llanto inconsolable o somnolencia excesiva.
- Rechazo alimentario total en el caso de los lactantes.
En los adultos, los criterios de gravedad cambian. El médico aclara que los pacientes deben consultar en un centro asistencial si presentan "dificultad para respirar, dolor opresivo en el pecho, o si una fiebre alta persiste por más de tres días".
Finalmente, los expertos recuerdan la importancia de mantener las vacunas al día contra la Influenza y el Covid-19. Además, se debe administrar los anticuerpos disponibles contra el Virus Respiratorio Sincicial (VRS) en lactantes.
"La vacunación es la herramienta más efectiva y segura que tenemos para evitar que un virus respiratorio común se transforme en un cuadro grave que requiera hospitalización", enfatiza Astudillo.
