Nuevos antecedentes sobre la muerte del actor estadounidense Robert Carradine salieron a la luz tras la divulgación de documentos forenses a los que accedió TMZ.
El informe revela que el intérprete convivió durante más de dos décadas con trastorno bipolar. Esta condición le provocó episodios de depresión severa, ansiedad e ideas suicidas recurrentes.
Según el reporte, la hija del actor declaró ante los investigadores que su padre padecía una enfermedad mental desde hacía más de 20 años. Además, dijo que consumía una importante cantidad de medicamentos para controlar sus síntomas.
El documento también señala que Carradine ingresó voluntariamente a un hospital psiquiátrico de Los Ángeles, donde ya había recibido tratamiento anteriormente. Esto fue debido a que experimentaba "ideación suicida persistente".
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, un trabajador del recinto acudió a su habitación al día siguiente para informarle que su hija lo llamaba por teléfono. En ese momento encontraron al actor inconsciente tras un ahorcamiento.
El equipo médico intentó reanimarlo y posteriormente lo trasladó a una unidad de cuidados intensivos.
Sin embargo, Robert Carradine murió semanas después, el 23 de febrero. La causa oficial de muerte correspondió a una lesión cerebral asociada al incidente.
Robert Carradine, una carrera que se extendió por más de cinco décadas
Robert Carradine nació el 24 de marzo de 1954 en una reconocida familia de actores.
Debutó en el cine en 1972 con el western Los cowboys, después de que su medio hermano David Carradine, conocido por la serie Kung Fu, lo convenciera de audicionar para el papel.
A partir de entonces construyó una trayectoria constante en Hollywood.
Participó en producciones destacadas como Regreso sin gloria (1978), cinta que obtuvo tres premios Oscar. Además, actuó en El escuadrón Gran Rojo y Forajidos de leyenda, ambas presentadas en el Festival de Cannes.
Su mayor éxito comercial llegó en 1984 con La venganza de los nerds. Se trata de una comedia de culto en la que interpretó a Lewis Skolnick, uno de los personajes más recordados de la película.
Décadas después conquistó a una nueva generación de espectadores. Esto fue gracias a su papel como Sam McGuire, el padre de la protagonista en la exitosa serie de Disney Lizzie McGuire.
