El 29 de junio de 2004, The Cure estrenó The Cure, su duodécimo álbum de estudio. Es el primero que lanzó tras cerrar su larga relación con Fiction Records, el sello fundado por Chris Parry que acompañó gran parte de la trayectoria de la banda británica.
El disco también representó el inicio de una nueva etapa junto a Geffen Records. Llegó cuatro años después de Bloodflowers (2000). Así, mantuvo la tradición que el grupo había establecido desde Wish (1992) de publicar un nuevo álbum cada cuatro años.
Para este proyecto, Robert Smith apostó por una colaboración inesperada.
El encargado de la producción fue Ross Robinson, reconocido por su trabajo con bandas ligadas al nu metal. Según relataron en la época, Robinson le confesó al líder de The Cure que uno de sus sueños era producir un álbum del grupo antes de morir.
Un sonido más directo y una grabación casi en vivo
La banda registró el álbum en apenas seis semanas y completó la mezcla en solo tres días. Robinson impulsó un método de trabajo poco habitual para The Cure: grabar las canciones prácticamente en directo, con mínimas correcciones posteriores.
El nivel de exigencia durante la preproducción generó tensión dentro del grupo. Incluso el bajista Simon Gallup reconoció que el proceso llegó a desesperarlo.
Musicalmente, The Cure mantuvo la esencia oscura y melancólica característica de la banda, aunque incorporó una energía más agresiva y emocional.
Smith optó por letras más directas y por composiciones que evocaban distintas etapas de la historia del grupo. Estas incorporan referencias sonoras que recordaban a discos fundamentales como Pornography (1982) y Disintegration (1989).
La intensidad del proyecto quedó resumida en una declaración que Robert Smith realizó durante la promoción del álbum: "Si este disco no le gusta a la gente, entonces no les gusta The Cure".
El lanzamiento también incluyó una edición especial con el DVD The Making of The Cure, que mostraba imágenes de las sesiones de grabación y material exclusivo del proceso creativo.
Éxito comercial y nueva gira mundial
El álbum logró un sólido desempeño comercial. Debutó dentro del Top 10 tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos y alcanzó ventas cercanas a los dos millones de copias en todo el mundo.
Tras su publicación, The Cure emprendió una extensa gira internacional que recorrió Europa y América, llevando al escenario un trabajo que mostró a la banda explorando nuevos métodos de grabación sin abandonar la identidad que la convirtió en una de las formaciones más influyentes del rock alternativo.
