El 16 de junio de 1986, The Smiths lanzó The Queen Is Dead, un álbum que consolidó a la banda de Morrissey y Johnny Marr como una de las propuestas más influyentes de la música británica de los años 80.
Editado por Rough Trade Records en el Reino Unido y una semana después en Estados Unidos por Sire Records, el disco alcanzó el segundo puesto en las listas británicas y llegó al número 70 del Billboard 200.
Con el paso de los años, también obtuvo la certificación de Oro de la RIAA en territorio estadounidense.
El título del álbum surgió de un capítulo de la novela Last Exit to Brooklyn de Hubert Selby Jr., mientras que su portada, diseñada por Morrissey, utilizó una imagen del actor francés Alain Delon extraída de la película L'Insoumis (1964).
El disco que definió el sonido de The Smiths
Gran parte del material nació durante una gira de la banda a comienzos de 1985.
Johnny Marr desarrolló varias canciones junto al bajista Andy Rourke y el baterista Mike Joyce durante pruebas de sonido, antes de llevarlas al estudio.
Marr y Morrissey asumieron la producción junto al ingeniero Stephen Street, quien destacó el ambiente creativo que rodeó las sesiones.
"Morrissey, Johnny y yo tuvimos una relación de trabajo realmente buena; todos teníamos más o menos la misma edad y compartíamos intereses similares, así que nos sentíamos muy cómodos en el estudio", recordó.
La grabación se desarrolló entre los RAK Studios de Londres y Jacob's Studios en Surrey.
El resultado fue una mezcla de jangle pop, punk, rockabilly, music hall y sonidos de la invasión británica que ayudó a diferenciar a The Smiths del resto de la escena de la época.
El álbum abrió con la desafiante canción que le da nombre al disco e incluyó temas fundamentales como Bigmouth Strikes Again, Cemetery Gates y There Is a Light That Never Goes Out, una canción que con el tiempo se convertiría en una de las más reconocidas del catálogo del grupo.
Reconocimiento crítico y vigencia
Aunque Bigmouth Strikes Again fue el único sencillo oficial extraído del álbum en su lanzamiento original, The Queen Is Dead ganó prestigio rápidamente entre la crítica y el público.
La revista NME lo ubicó en 2013 en el primer lugar de su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos.
También recibió elogios de publicaciones como Rolling Stone y Pitchfork, que destacaron tanto la composición de Marr como las letras de Morrissey.
Curiosamente, ni Morrissey ni Johnny Marr consideran este trabajo como la obra definitiva de The Smiths. Ambos han señalado en distintas ocasiones que Strangeways, Here We Come (1987) representa el punto más alto de la banda.
Sin embargo, cuatro décadas después de su lanzamiento, The Queen Is Dead sigue ocupando un lugar privilegiado entre los discos más importantes del rock alternativo británico.
