La Cámara de Diputadas y Diputados dio luz verde al proyecto que modifica el ingreso mínimo mensual en Chile, fijándolo en $553.553. La iniciativa fue aprobada con 136 votos a favor.
La iniciativa avanza ahora al Senado y contempla también ajustes en asignaciones familiares, subsidio maternal y familiar, con efecto retroactivo desde mayo de 2026.
Además, la medida establece un incremento escalonado del salario mínimo, tras negociaciones entre el Ejecutivo y parlamentarios.
El reajuste busca responder al IPC acumulado y a la situación económica, incorporando una primera alza de 2,7% y una segunda etapa programada para enero de 2027. El objetivo es equilibrar salarios con estabilidad macroeconómica nacional actual.
Reajuste del salario mínimo aprobado en la Cámara
Asimismo, el proyecto aprobado fija el ingreso mínimo en $553.553 para trabajadores entre 18 y 65 años. El incremento representa una mejora de $14.553 respecto del monto vigente.
La votación obtuvo amplio respaldo en la Cámara, lo que permitió despachar la iniciativa hacia su revisión en el Senado.
Sin embargo, la propuesta original del Gobierno planteaba un aumento menor, desde $539.000 a $546.546. Durante la discusión legislativa se acordó un reajuste mayor, equivalente a un 2,7% del salario mínimo.
El cambio surgió tras negociaciones entre el Ejecutivo y distintos sectores parlamentarios. El acuerdo se alcanzó tras intensas rondas de diálogo político, según consignó ADN.
De esta forma, el reajuste contempla efecto retroactivo al 1 de mayo de 2026, lo que implica un pago ajustado para los trabajadores beneficiados.
La medida también incorpora modificaciones a asignaciones familiares y subsidios, ampliando su alcance social. El Gobierno defendió la necesidad de compatibilizar el aumento con el contexto económico actual.
Debate económico y proyección del reajuste
Asimismo, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, destacó el respaldo legislativo y defendió el equilibrio entre alza salarial y actividad económica.
Señaló que el país enfrenta una tasa de desempleo superior al 9%, con impactos mayores en mujeres y jóvenes. También apuntó al débil desempeño del Imacec en los primeros meses del año. La medida enfrenta amplio debate público.
En tanto, el ministro explicó que el reajuste tendrá dos etapas diferenciadas, una ya aplicada y otra programada para 2027.
La primera corresponde al ajuste por inflación acumulada, mientras la segunda busca consolidar una mejora gradual del ingreso mínimo en el mediano plazo. Se proyecta impacto gradual en los ingresos laborales chilenos formales.
Por otro lado, la autoridad aclaró que la retroactividad del reajuste no es un hecho inédito en la política salarial chilena.
Según explicó, este mecanismo ya ha sido utilizado en negociaciones anteriores para compensar desfases entre acuerdos y aplicación efectiva. El análisis legislativo seguirá siendo revisado periódicamente en comisiones.
La iniciativa continuará su tramitación en el Senado, donde podría sufrir nuevas indicaciones antes de su despacho final. El reajuste salarial impactará directamente en trabajadores del tramo mínimo y en beneficios asociados.
El debate legislativo se mantiene abierto en torno a sus efectos en empleo, inflación y poder adquisitivo. Seguimiento del proyecto continuará en las próximas semanas legislativas activas.
