El 6 de mayo de 1995, Oasis alcanzó por primera vez el número uno en el ranking de singles del Reino Unido con Some Might Say, un hito que marcó un antes y un después en la historia de la banda de Manchester.
Lanzado el 24 de abril de ese año, el tema se convirtió rápidamente en un éxito gracias a su energía guitarrera, su tono desafiante y su identidad britpop.
La canción, escrita por Noel Gallagher, abrió el camino para lo que sería (What's the Story) Morning Glory?, el disco que terminaría de consolidar al grupo a nivel global.
"Quería escribir una canción que se destacara y que fuera un himno para la gente", explicó Noel en una entrevista con NME, aludiendo a la inspiración que encontró tras ver una conversación con Paul Weller.
Además de su impacto en las listas, el sencillo marcó el cierre de una etapa interna: fue la última grabación en estudio con el baterista original Tony McCarroll, quien dejó la banda poco después y dio paso a Alan White.
Some Might Say: un punto de inflexión para el britpop
Some Might Say condensó el sonido característico de Oasis: melodías pegajosas, guitarras al frente y una actitud directa, con influencias claras de bandas como Small Faces y T. Rex.
El videoclip, dirigido por Stuart Fryer, reforzó la estética del grupo en una etapa clave, mientras que la canción comenzó a instalarse como uno de los momentos más celebrados en sus shows en vivo.
El éxito del single anticipó el fenómeno que vendría con (What's the Story) Morning Glory?, álbum lanzado meses después y que se transformó en uno de los más vendidos de los años 90.
Ese trabajo también protagonizó la recordada rivalidad con Blur, en plena "batalla del britpop".
Con el paso del tiempo, Some Might Say se mantuvo como una pieza central en el repertorio de Oasis, incluso llegando a nuevas audiencias a través de plataformas y videojuegos como Guitar Hero World Tour.
