El Presidente José Antonio Kast atraviesa su momento más complejo desde que llegó a La Moneda.
La última edición de la encuesta Plaza Pública Cadem reveló una fuerte caída en su respaldo ciudadano, mostrando que la aprobación al Mandatario descendió hasta el 36%, su nivel más bajo desde el inicio de su gobierno.
La cifra representa una baja de seis puntos en apenas una semana y confirma una tendencia sostenida: en solo 64 días, Kast perdió 21 puntos de apoyo. Mientras tanto, la desaprobación subió al 58%, convirtiéndose en el peor registro para la administración hasta ahora.
La seguridad comienza a tensionar al Gobierno
Uno de los puntos más delicados para el Ejecutivo aparece justamente en el tema que fue eje central de la campaña presidencial del Presidente: seguridad y orden público.
Según el sondeo, un 44% de las personas todavía asocia al Mandatario con la idea de combatir la delincuencia. Sin embargo, la percepción sobre la efectividad real del Gobierno comenzó a deteriorarse rápidamente.
El dato más complejo para La Moneda es que un 64% de los encuestados cree que el Ejecutivo no cuenta con un plan de seguridad concreto para enfrentar la crisis delictual. Ese contraste entre expectativa y gestión aparece hoy como uno de los principales focos de desgaste político para el oficialismo.
La migración endurece el clima político
La encuesta, recogida por ADN, también evidenció un endurecimiento importante de la postura ciudadana frente al fenómeno migratorio. Un 75% de los consultados se mostró favorable a imponer mayores restricciones migratorias, mientras que un 60% considera negativa la llegada de extranjeros al país.
Además, varias medidas de carácter punitivo obtuvieron niveles muy altos de apoyo. El 85% respaldó sancionar a empleadores que contraten migrantes en situación irregular. En paralelo, un 84% apoyó la expulsión inmediata de personas que ingresen por pasos no habilitados.
Incluso, un 56% se manifestó a favor de cerrar completamente las fronteras nacionales.
Las dudas sobre el Plan Escudo Fronterizo
Otro de los puntos medidos fue el llamado Plan Escudo Fronterizo impulsado por el Gobierno, iniciativa que contempla radares, drones y presencia militar en zonas limítrofes.
Aunque la medida todavía mantiene respaldo mayoritario, su aprobación cayó seis puntos y actualmente se ubica en un 57%. La confianza en su efectividad, además, aparece bastante más moderada. Solo la mitad de los encuestados cree realmente que estas herramientas lograrán frenar el ingreso irregular al país.
Escepticismo sobre las expulsiones masivas
La principal promesa migratoria del Presidente Kast también comenzó a enfrentar crecientes dudas ciudadanas. El 61% de los consultados considera imposible cumplir la meta de expulsar a 300 mil inmigrantes irregulares.
Y aunque un 54% reconoce que inicialmente creyó viable la propuesta, hoy un 65% piensa que la mayoría de esas personas seguirá viviendo en Chile hacia fines de 2026.
La encuesta también mostró apoyo a medidas más invasivas de fiscalización migratoria. Un 65% estuvo de acuerdo con que instituciones de salud y educación entreguen información confidencial a autoridades para identificar migrantes con órdenes de expulsión vigentes.
Todo esto ocurre mientras el Gobierno enfrenta crecientes presiones políticas y sociales en dos de los temas que definieron gran parte de su llegada al poder: seguridad y control migratorio.
