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El fenómeno laboral que está golpeando a las empresas chilenas: trabajadores ya no quieren “vivir para trabajar”

La renuncia silenciosa crece en Chile en medio de un cambio de prioridades laborales y desgaste emocional en los equipos.

Renuncia Silenciosa
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La llamada “renuncia silenciosa” dejó de ser solo un concepto viral de TikTok o LinkedIn. Hoy comienza a instalarse como una realidad cada vez más visible dentro de muchas empresas chilenas.

El fenómeno describe a trabajadores que siguen cumpliendo con sus funciones, pero que emocionalmente ya se desconectaron de sus empleos. No renuncian formalmente, aunque en la práctica limitan su participación a hacer únicamente lo mínimo necesario. Y detrás de eso aparece un cambio profundo en las prioridades laborales.

Según el estudio Randstad Workmonitor 2025, el 86% de las personas en Chile asegura que actualmente prioriza el equilibrio entre vida personal y trabajo por sobre el salario. Al mismo tiempo, un 45% afirma haber dejado un empleo debido a ambientes laborales tóxicos.

Las cifras muestran un escenario donde el sueldo sigue siendo importante, pero ya no alcanza por sí solo para sostener el compromiso.

El desgaste empieza mucho antes de la renuncia

Para Paulina Gutiérrez, el problema no aparece de un día para otro. “La gente no renuncia de golpe. Primero deja de sentirse importante, deja de conectar con el propósito y deja de sentirse parte”, explica. Ahí, según la especialista, comienza realmente la desconexión laboral.

El fenómeno también se relaciona con otro dato preocupante: solo un 32% de los trabajadores aprueba actualmente las políticas de reconocimiento dentro de sus empresas, según cifras de Proqualitas y la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.

Y aunque muchas compañías intentan responder con beneficios aislados o actividades puntuales, expertos advierten que el problema es mucho más profundo.

El auge del “salario emocional”

En medio de este escenario, conceptos como “salario emocional” comenzaron a ganar fuerza dentro de las organizaciones.

Pero para Gutiérrez, eso no significa reemplazar mejoras salariales con frases motivacionales o dinámicas internas.

Cuando hablamos de salario emocional, hablamos de empresas que ya resolvieron el tema del sueldo”, sostiene.

La especialista explica que el foco hoy está en fortalecer el bienestar cotidiano y el sentido de pertenencia dentro de los equipos. Ahí aparecen herramientas como espacios de feedback positivo, ceremonias internas de reconocimiento o dinámicas donde trabajadores destacan públicamente el aporte de otros compañeros.

A veces son gestos pequeños. Pero terminan generando impactos mucho más profundos de lo que parece.

No es lo mismo dejar una gift card encima del escritorio que crear un momento para entregarla”, comenta. “Uno es un objeto; el otro es una experiencia”.

La necesidad de sentirse visto

Más allá de los bonos o beneficios, especialistas coinciden en que muchas personas hoy necesitan recuperar algo mucho más básico dentro del trabajo: sentirse valoradas.

Finalmente, las personas necesitan sentir que son vistas”, afirma Gutiérrez.

Según explica, el reconocimiento positivo fortalece la autoestima laboral, mejora la confianza y también influye directamente en el clima interno de los equipos.

El problema es que, en muchas organizaciones, el feedback todavía aparece únicamente asociado al error, la crítica o la evaluación negativa.

En Chile el feedback suele asociarse con algo malo”, señala la experta.

Por eso, en distintos talleres organizacionales comenzaron a surgir dinámicas donde los propios trabajadores reconocen fortalezas de otros compañeros en voz alta. Y ahí, asegura, empiezan a aparecer frases poco habituales dentro de las empresas.

Después escuchas cosas como ‘me encanta trabajar acá’. Y probablemente esa persona nunca lo había dicho antes”.


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