Este 11 de mayo se cumplen 45 años desde que el mundo despidió a Bob Marley.
El músico jamaiquino falleció en Miami en 1981 a los 36 años, pero su trabajo junto a The Wailers mantiene una vigencia absoluta en la industria discográfica.
Marley no solo posicionó los ritmos de su isla en el mapa global, sino que transformó el reggae en un fenómeno cultural masivo.
Su trayectoria inició a los quince años en 1960, cuando formó un grupo vocal junto a Peter Tosh.
Tras grabar su primer disco Judge Not en 1962, el artista experimentó un cambio radical en 1967: renegó del cristianismo y abrazó la religión rastafari.
Este movimiento político-religioso, vinculado al emperador Haile Selassie I de Etiopía, definió la temática de sus composiciones y su visión del mundo.
El salto al éxito global y el compromiso social de Bob Marley
La carrera de Marley despegó definitivamente en 1972 tras firmar con el sello Island Records.
El lanzamiento de Catch A Fire recibió elogios de la crítica y permitió a la banda realizar giras por Reino Unido y América.
Poco después, en 1973, publicaron Burnin', álbum que contenía el clásico I Shot the Sheriff, canción que más tarde alcanzó la fama mundial en la versión de Eric Clapton.
Sin embargo, el reconocimiento masivo no alejó a Marley de la realidad de su país.
Su preocupación por las diferencias sociales y la violencia política en Jamaica lo convirtió en un blanco.
En 1976, el músico resultó herido por un disparo en un atentado de origen político.
Lejos de retirarse, Marley organizó conciertos de reconciliación para intentar frenar el conflicto entre las facciones locales, consolidando su imagen de líder social.
Un legado estadístico y cultural sin precedentes
A pesar de su temprana muerte, las cifras de Bob Marley superan a las de la mayoría de sus contemporáneos.
La revista Time escogió su disco Exodus (1977) como el mejor álbum del siglo XX.
Además, su antología póstuma Legend (1984) registra más de 25 millones de unidades vendidas en todo el mundo, manteniendo el récord de ventas para el género.
Con éxitos como No Woman, No Cry, Redemption Song y Jamming, el artista jamaiquino acumula cerca de 75 millones de discos vendidos a nivel global.
Hoy, el intérprete de Nine Mile permanece como el símbolo máximo de la música de Jamaica y del movimiento rastafari.
