Con la llegada del frío y la menor ventilación en los hogares, aumenta drásticamente la circulación de los virus que provocan enfermedades respiratorias en los perros.
Las mascotas contraen estas afecciones al compartir con otros canes en las plazas.
También pueden contagiarse al subir a un ascensor donde estornudó un animal enfermo. Asimismo, es posible el contagio al usar un bebedero común en un restaurante pet friendly.
El médico veterinario de Laboratorio Drag Pharma, Sebastián Riquelme, advierte que el virus que circula con mayor frecuencia durante el otoño y el invierno corresponde al de la traqueobronquitis infecciosa canina.
Es conocida popularmente como "tos de las perreras". Además, explica que se trata de una patología que puede derivar en neumonía si no recibe el tratamiento adecuado.
El contagio ocurre mediante gotitas de estornudos, saliva e interacciones directas de nariz con nariz.
"El perro enfermo tiene tos fuerte y seca, decaimiento, fiebre y deja de comer. Es importante consultar un médico veterinario para evitar el agravamiento, y aislar al can de otros perros del hogar para que no contagie", advierte el experto.
Suplementos y paseos estratégicos: las claves de la prevención
Para proteger a los animales frente a la alta circulación viral de la temporada invernal, los especialistas recomiendan implementar cambios sencillos en las rutinas de cuidado.
El uso de suplementos vitamínicos ayuda a reforzar las defensas del organismo. Esto previene el contagio o permite que la enfermedad se presente de manera más atenuada.
Riquelme aconseja administrar vitaminas de los complejos A, D y E para fortalecer la inmunidad, elementos presentes en multivitamínicos comerciales según la edad del can.
Otra alternativa eficiente contempla los suplementos derivados del hongo ostra (Pleurotus ostreatus). Dichos suplementos contienen betaglucanos que estimulan el sistema inmune frente a condiciones climáticas adversas.
Junto con la nutrición, los dueños deben modificar ciertos hábitos durante los paseos diarios:
- Evitar las aglomeraciones: mantener las salidas diarias, pero evitar las zonas caninas de las plazas en los horarios con mayor presencia de mascotas.
- Platos individuales: llevar un pocillo propio para el agua al salir a un restaurante, evitando que el perro beba de recipientes comunes donde otros animales depositan virus.
- Vacunas al día: controlar el calendario de vacunación para disminuir las probabilidades de contraer virus respiratorios severos.
Finalmente, el veterinario recalca la importancia de mantener la desparasitación al día, tanto interna como externa.
Las pulgas transmiten parásitos hacia los intestinos que provocan mala nutrición y debilitan las defensas de la mascota.
"Actualmente, las pulgas están presentes todo el año, pues con la calefacción se mantienen dentro del hogar en invierno", concluye Riquelme, enfatizando que un perro libre de parásitos resistirá mucho mejor los embates del invierno chileno.
