El histórico baterista de The Beatles, Ringo Starr, vuelve a marcar pauta, pero esta vez fuera de la música.
En una reciente entrevista con Rolling Stone, el artista sorprendió al revelar su particular fórmula para mantenerse activo, enérgico y, según sus propias palabras, “joven”, el consumo constante de brócoli.
Lejos de dietas complejas o rutinas extremas, Starr fue directo. “Hay que comer más brócoli”, dijo entre risas, mientras promocionaba su nuevo álbum "Long Long Road", que llegará el próximo 24 de abril.
Incluso llevó su clásica consigna un paso más allá: “Ahora digo: paz, amor y brócoli”.
Una dieta estricta que rompe con lo convencional
El comentario no es aislado. De hecho, el músico lleva años construyendo una relación particular con la alimentación.
Por ejemplo, en 2025 confesó algo que dejó a muchos incrédulos. Nunca ha comido pizza. Sí, nunca.
Según explicó, su decisión responde a múltiples alergias alimentarias y a una desconfianza hacia ingredientes desconocidos. “La mitad de las veces no sabes qué estás comiendo”, señaló, pese a que en los años 90 protagonizó una campaña para Pizza Hut.
Además, evita completamente los lácteos, argumentando que “las moléculas son demasiado grandes”, y también elimina de su dieta ingredientes comunes como el ajo y la cebolla. Incluso descarta preparaciones de cocina china si incluyen estos elementos.
En ese contexto, el brócoli aparece como un pilar central en su alimentación. Simple, natural y, según él, clave en su longevidad.
Músicos que generan conversación
Mientras Starr instala el debate sobre alimentación, otros íconos del rock también generan titulares, aunque desde ángulos distintos.
Recientemente, Liam Gallagher, líder de Oasis, criticó públicamente a McVitie's por la supuesta reducción en la cantidad de galletas en sus paquetes, según consignó Far Out.
“Faltan galletas. Hay un ladrón suelto”, escribió en redes sociales, desatando reacciones. La marca, hasta ahora, no ha respondido.
Así, mientras algunos artistas generan ruido con polémicas, Ringo Starr apuesta por un mensaje más simple, casi doméstico.
Uno que conecta con lo cotidiano, pero que, al mismo tiempo, instala una pregunta relevante. ¿Puede algo como el brócoli influir realmente en cómo envejecemos?
Por ahora, el ex Beatle lo tiene claro. Y lo repite a su manera. Con paz, amor y brócoli.
