El aumento sostenido en el precio de los combustibles ha comenzado a impactar con fuerza en el presupuesto de los hogares.
En ese contexto, una propuesta desde el Congreso busca instalar una alternativa concreta para aliviar ese efecto en el corto plazo, apelando a cambios en la organización laboral.
Una propuesta enfocada en reducir gastos cotidianos
La diputada Claudia Mora llamó a las empresas a evaluar la implementación de un día de teletrabajo a la semana para sus trabajadores, como una medida voluntaria y transitoria.
El objetivo es disminuir los costos asociados al traslado diario, especialmente en un escenario donde el precio de la bencina y el diésel ha presionado el gasto mensual de miles de familias.
“Con un día a la semana de teletrabajo, muchas familias podrían neutralizar, al menos parcialmente, el impacto del alza en el precio de los combustibles”, señaló la parlamentaria.
Teletrabajo como herramienta frente al alza del combustible
La propuesta apunta principalmente a empresas que cuentan con la capacidad de adaptar sus operaciones sin afectar la productividad.
En ese sentido, la iniciativa no plantea una obligación, sino una invitación a adoptar medidas de flexibilidad laboral en un momento económico complejo.
“Tenemos la experiencia, y la evidencia, de que el teletrabajo funciona”, sostuvo Claudia Mora, en referencia a su implementación durante la pandemia.
Además, la diputada planteó que esta modalidad podría reactivarse de manera temporal mientras se mantenga la actual presión en los precios del combustible a nivel internacional.
Un llamado a la colaboración del mundo privado
La iniciativa también pone énfasis en el rol de las empresas en la búsqueda de soluciones que permitan mitigar el impacto del costo de vida.
Según explicó la parlamentaria, se trata de una medida que busca generar un esfuerzo compartido. “Apelamos a un esfuerzo colectivo, donde todos como sociedad podamos contribuir a hacer frente a este difícil momento”, indicó.
El planteamiento considera especialmente a sectores medios y vulnerables, que suelen resentir con mayor intensidad el encarecimiento del transporte y sus efectos indirectos.
Una medida transitoria en un escenario complejo
La propuesta se instala en medio de un contexto económico marcado por el alza de precios y sus repercusiones en distintos ámbitos del consumo.
Si bien no modifica de forma estructural el funcionamiento del mercado laboral, sí plantea una alternativa concreta para reducir gastos en el corto plazo, utilizando herramientas que ya han sido aplicadas anteriormente.
La discusión ahora queda abierta en el mundo empresarial, donde se deberá evaluar la viabilidad de esta medida y su impacto en la operación diaria.
