La misión Artemis II, que llevará a los primeros humanos alrededor de la Luna en más de medio siglo, no solo representa un desafío tecnológico y científico, sino también logístico en aspectos cotidianos como la alimentación de la tripulación.
La cápsula Orion funcionará como un sistema cerrado, por lo que los alimentos deben ser cuidadosamente seleccionados y preparados para garantizar seguridad, nutrición y practicidad durante los 10 días de viaje.
A diferencia de la Estación Espacial Internacional. Donde los suministros frescos llegan regularmente, en Orion los astronautas dependerán de alimentos termoestabilizados, liofilizados o irradiados.
Estas técnicas permiten que los productos conserven su inocuidad y valor nutricional sin necesidad de refrigeración. Además, minimizan partículas sueltas que podrían interferir con los sistemas de la nave en microgravedad.
El menú de la misión fue diseñado considerando valor nutricional, preferencias de la tripulación y limitaciones de espacio, peso y volumen.
Entre los alimentos disponibles destacan tortillas, macarrones con queso, quiche de vegetales y brisket de res a la barbacoa. Mientras que las opciones de bebidas incluyen smoothies de mango y durazno, té verde, sidra de manzana y café.
Cada astronauta tiene asignadas solo dos bebidas saborizadas al día para optimizar los recursos de la cápsula.
La importancia de la alimentación en la misión espacial
La planificación alimentaria también toma en cuenta las distintas fases de la misión. Durante el lanzamiento y la reentrada, los astronautas consumen alimentos listos para comer sin rehidratación, mientras que en tránsito hacia la Luna utilizan un calentador compacto y un dispensador de agua para rehidratar las comidas liofilizadas.
Meses antes del vuelo, la tripulación participó en sesiones de cata para evaluar y seleccionar los platos que consumirán, equilibrando gustos personales con requerimientos calóricos y de hidratación.
Cada contenedor de comida incluye varios días de alimentación para cada astronauta. Permitiendo flexibilidad en la selección de comidas a bordo.
La alimentación en Artemis II refleja la evolución de las misiones espaciales. Desde los menús rudimentarios de Apollo hasta un sistema pensado para la eficiencia, seguridad y bienestar de los astronautas. Asegurando que la dieta cumpla un rol clave en el éxito de la misión.
