La música dejó de ser solo espectáculo en Coachella 2026.
The Strokes no solo tocaron sus clásicos. Transformaron el escenario en una declaración política directa, incómoda y profundamente simbólica.
Con un cierre cargado de imágenes sobre Gaza e Irán, la banda convirtió su show en uno de los momentos más comentados del festival.
Desde el inicio, el grupo marcó el ritmo con clásicos como "Hard to Explain" y "You Only Live Once". Sin embargo, a medida que avanzó el setlist, quedó claro que la narrativa iba más allá de la música.
The Strokes y un show picante
El concierto avanzó con fuerza. "The Adults Are Talking" y el nuevo sencillo "Going Shopping" consolidaron el regreso de la banda tras seis años sin álbum.
Este comeback llega de la mano de "Reality Awaits", su nuevo trabajo que busca redefinir su sonido en un contexto mundial más tenso.
Pero el punto de quiebre llegó al final.
Cuando interpretaron "Oblivius", una canción que no tocaban en vivo desde 2016, el ambiente cambió radicalmente.
Las pantallas comenzaron a proyectar figuras políticas como Omar Torrijos, Jacobo Árbenz y Jaime Roldós, todos vinculados a teorías sobre intervenciones de la CIA. Luego apareció Martin Luther King Jr. junto a un mensaje que apuntaba directamente a Estados Unidos.
En paralelo, imágenes de protestas con consignas como “Black Lives Matter” reforzaron el tono crítico. Así, el show dejó de ser un recital para convertirse en un relato visual sobre poder, historia y conflicto.
Gaza, Irán y un mensaje que incomodó
El cierre fue, sin duda, lo más impactante.
La banda proyectó una recreación visual de ataques aéreos en Gaza, acompañada de un mensaje que hablaba de la destrucción de universidades en Irán y la situación en Palestina.
Todo terminó con imágenes envueltas en llamas digitales, en una metáfora directa de la devastación.
En ese contexto, Julian Casablancas ya había anticipado el tono días antes. Desde el escenario, lanzó una frase que resonó fuerte. Cuestionó un posible reclutamiento militar en Estados Unidos, generando incomodidad y debate entre los asistentes, según consignó Far Out.
El momento no es casual. El regreso de The Strokes con "Reality Awaits" ocurre en medio de un contexto internacional marcado por conflictos geopolíticos, polarización y activismo digital.
Lo cierto es que, en Coachella 2026, The Strokes no pasaron desapercibidos. Y en un festival donde todo compite por atención, eso ya es una victoria.
