María Laura Urruticoechea, esposa de Nicolás Jarry, entregó nuevos antecedentes sobre el grave episodio que vivieron durante el Masters 1000 de Roma, torneo que marcó un punto clave en la carrera del tenista chileno.
En un video publicado en redes sociales, relató que todo comenzó con amenazas tras el primer partido de Jarry ante un rival italiano.
"Hace dos años, en el Masters 1000 de Roma, primer partido de Nico que fue con un italiano, nos llegaron amenazas que, lamento decir, que es usual que uno las reciba. Las reciben todos. Te llegan, aunque tengas perfil cerrado o abierto", afirmó.
Los mensajes incluían frases como: "Vamos a desaparecer a toda tu familia", "tu esposo se metió con la mafia siciliana" y "te vamos a mandar en cajón para la casa". También recordó uno en particular: "te voy a llevar a tus hijos en cajón".
Habitación revuelta y miedo en Roma
Tras cenar, la familia regresó al hotel y encontró la habitación intervenida.
"Esa noche, tras cenar, llegamos al hotel y nos encontramos la habitación revuelta. No se habían llevado nada, pero mi primera reacción fue cambiarnos de hotel y quedarme tranquilo. Hicimos el cambio esa misma noche", explicó.
Urruticoechea detalló que alguien ingresó a la pieza, fumó un cigarro y lo apagó en la cama.
"Sacaron las almohadas, desordenando todo. Era como alguien diciendo 'oye, yo estuve acá'. Nosotros no dejamos esto así, no hemos sido nosotros, tratando de creer que quizás habíamos sido, pero no, imposible”, relató.
La situación se repitió incluso después de acudir a la policía.
"No nos dejaban hablar con la policía. Volvimos a la pieza, y el hotel en vez de ayudarnos, habían ordenado todo, sacaron rastro de todo. Dije: 'No, no podré dormir tranquila hoy a la noche, voy a la policía'. No nos creían, pero cuando vamos de vuelta, logro volverme a la pieza con dos policías, y cuando subimos, había pasado lo mismo", contó. "Ahí el miedo que sentimos todos y la invasión de los límites. Fue muy fuerte".
Según su testimonio, el hotel minimizó la denuncia y la investigación no avanzó.
"Cuando ya logramos mostrar las pruebas, habían pasado 3-4 días y el hotel justo se le habían echado a perder las cámaras y nunca pudimos saber nada. Nunca pasó nada. No se siguió el tema", aseguró.
También cuestionó la respuesta de la ATP: "Me acuerdo haber llamado a la ATP, y nos dijeron como 'no te puedo ayudar mucho, lo único es cambiarte de hotel, ¿quieres?', y obvio que queríamos".
La esposa del tenista vinculó el episodio con las secuelas que enfrentó Jarry posteriormente, incluida la neuritis vestibular.
"Después de Roma de esto le vino el vértigo. No se imaginan lo duro que fue eso. Nico sigue teniendo que llegar a la pieza y poner todos sus papelitos con puntitos para ir mirando y tratando de ajustar la vista. Lo que su vista le dice y su cabeza le dice son cosas distintas hasta el día de hoy".
Por último, explicó por qué decidió hacerlo público: "Lo que quiero mostrar es que esto pasa. Hay que tener cuidado con lo que uno dice”.
