Un avión que irrumpe en medio de un concierto o escenas que parecen sacadas del cine comienzan a circular con naturalidad en redes sociales.
Lo que antes era imposible —o extremadamente costoso— hoy forma parte de una nueva etapa en la industria creativa, impulsada por el avance de la inteligencia artificial generativa.
Una tecnología que redefine lo visual
La irrupción de la inteligencia artificial en la creación de contenidos ha modificado profundamente la manera en que se construyen imágenes y relatos. Hoy, escenas que antes requerían grandes producciones pueden desarrollarse de forma digital con altos niveles de realismo.
Este cambio no solo afecta lo visual, sino también la lógica detrás de las campañas, donde la capacidad de sorprender y generar conversación se vuelve central.
Un ejemplo de esta tendencia es el trabajo desarrollado por WISE Innovation Studios junto a LATAM Airlines Colombia y la agencia McCann, que se inserta dentro de esta nueva forma de crear experiencias que parecen reales, pero están construidas digitalmente.
El crecimiento acelerado del uso de IA
El avance de estas tecnologías también se refleja en cifras. Actualmente, un alto porcentaje de equipos de marketing ya incorpora inteligencia artificial en sus procesos, lo que muestra una adopción rápida en comparación con años anteriores.
Además, este tipo de herramientas permite acortar significativamente los tiempos de producción, facilitando la creación de campañas en plazos más reducidos y con mayor flexibilidad creativa.
Más allá del impacto visual
Según explica Igal Weitzman, CEO de WISE Innovation Studios, el objetivo no es solo generar imágenes llamativas, sino construir experiencias que conecten con las audiencias.
“La idea era hacer algo inesperado, nuevo, nunca antes visto”, señala, destacando el rol de la creatividad en este tipo de desarrollos.
En ese sentido, el foco se desplaza desde el mensaje directo hacia la experiencia y la conversación que se genera en torno a una campaña.
El trabajo detrás de lo hiperrealista
A pesar de la percepción de inmediatez, la creación de este tipo de contenidos implica procesos complejos. La construcción de imágenes creíbles requiere trabajo en detalles como iluminación, movimiento y composición, lo que demanda tiempo y especialización.
“Esto no es escribir un prompt y listo, son horas y días de trabajo en cada detalle”, explica Igal Weitzman, subrayando la complejidad técnica detrás de estas producciones.
Una industria en transformación
El avance de la inteligencia artificial no solo está modificando la producción, sino también la forma en que las marcas se posicionan.
La posibilidad de crear escenarios que desafían la lógica abre nuevas oportunidades para conectar con audiencias, apelando a la curiosidad y a la idea de que lo imposible puede parecer real.
“Todos queremos ver que lo imposible sea posible”, reflexiona Weitzman, en una industria donde la diferenciación comienza a depender tanto de la tecnología como de la capacidad de imaginar nuevas formas de contar historias.
Creatividad local con proyección global
En este escenario, estudios como WISE Innovation Studios buscan posicionarse en un mercado internacional, desarrollando proyectos que combinan innovación tecnológica y narrativa.
La evolución de estas herramientas plantea un desafío constante para la industria creativa. Este es el adaptarse a un entorno donde los límites técnicos se expanden rápidamente y donde la originalidad se vuelve un factor decisivo.
