El 11 de marzo de 1965, Tom Jones conquistó el número uno del ranking británico con It's Not Unusual, el single que marcó el inicio de su proyección internacional.
El tema, compuesto por Les Reed y Gordon Mills, estuvo a punto de tener otra voz protagonista.
Jones grabó la canción como demo para la cantante Sandie Shaw, quien evaluaba incluirla en su repertorio.
Sin embargo, tras escuchar la interpretación, tomó una decisión clave: recomendó que el propio Jones la lanzara. Ese gesto cambió el rumbo de la historia.
It's Not Unusual: de una demo al estrellato internacional
Decca publicó el sencillo como el segundo lanzamiento oficial de Jones y el público respondió de inmediato.
La canción alcanzó el número uno en el Reino Unido y se convirtió en su primer éxito en Estados Unidos, donde llegó al Top 10 del Billboard Hot 100 y al tercer lugar en la lista easy listening.
El tema también enfrentó obstáculos.
La BBC rechazó emitirlo inicialmente por considerar que la imagen de Jones resultaba demasiado provocadora para la época.
En contraste, el artista interpretó la canción en tres ocasiones en el programa The Ed Sullivan Show, lo que consolidó su popularidad en el mercado estadounidense.
La grabación contó con el arreglo de Les Reed y la producción de Peter Sullivan en los estudios Decca.
El guitarrista Joe Moretti participó en la sesión, mientras que en la batería intervinieron varios músicos hasta lograr la toma definitiva.
Incluso, el entonces desconocido Reginald Dwigh, quien más tarde adoptó el nombre artístico Elton John, colaboró como tecladista en la sesión.
It's Not Unusual no solo abrió la puerta a 16 éxitos en el Top 40 británico durante los años 60, sino que también se transformó en el tema central del programa televisivo This Is Tom Jones, emitido a fines de esa década.
Vigencia en la cultura pop tras seis décadas
A lo largo de los años, It's Not Unusual trascendió su época para instalarse en el imaginario colectivo.
El tema aparece en momentos icónicos del cine y la televisión, desde la danza de Carlton en El príncipe del Rap hasta películas como Mars Attacks y Edward Scissorhands.
Incluso series modernas como Glee han versionado el tema, demostrando que su ritmo y energía atraen a nuevas audiencias.
