El nuevo año tributario comenzó y la Operación Renta 2026 se acerca.
Este proceso permite a personas y empresas informar los ingresos obtenidos durante 2025 y definir si corresponde pagar impuestos o recibir devolución.
Prepararse con anticipación resulta clave, ya que errores u omisiones pueden generar sanciones, intereses y futuras fiscalizaciones.
La Operación Renta corresponde al procedimiento anual en que los contribuyentes presentan su declaración mediante el Formulario 22.
Allí consolidan ingresos, retenciones, créditos y beneficios tributarios. Con esos antecedentes, el Servicio de Impuestos Internos (SII) determina el impuesto definitivo.
Deben declarar, entre otros:
- Personas con más de un empleador o pagador en el año.
- Trabajadores independientes que emitieron boletas de honorarios.
- Contribuyentes con ingresos superiores a 13,5 UTA ($11.265.804).
- Quienes solicitaron el préstamo tasa cero en 2021 y pagan su última cuota.
- Personas que buscan devolución de impuestos o beneficios tributarios.
- Empresas y sociedades, sin excepción.
Operación Renta 2026: mayor fiscalización en inversiones y activos digitales
Para 2026, el SII reforzó el control sobre inversiones, leasing y activos digitales, incluidos criptoactivos. Esto obliga a revisar con detalle la información antes de enviar la declaración.
Ximena Pérez Brito, abogada tributaria y directora tributaria de EDIG, advierte sobre un error frecuente: confiar plenamente en la propuesta precargada.
"La información que aparece precargada es una base, pero no reemplaza la responsabilidad del contribuyente. Revisar cada dato es clave para evitar observaciones futuras”, explica Brito.
La especialista recomienda:
- Anticiparse al proceso y revisar antecedentes antes de abril.
- Responder oportunamente las observaciones del SII.
- Revisar con especial atención honorarios e inversiones.
- Buscar asesoría profesional cuando existan ingresos múltiples o actividades complejas.
Brito enfatiza que la Operación Renta AT 2026 no debe entenderse solo como una obligación legal.
"Una declaración bien hecha, revisada y presentada a tiempo permite evitar problemas y, en muchos casos, acceder a beneficios tributarios que conllevan a devolución de impuestos", sostiene.
De acuerdo con El Mostrador, no presentar la declaración puede generar multas, intereses, bloqueos de trámites ante el SII e incluso la pérdida de devoluciones.
Además, el contribuyente podría quedar registrado como “no declarante”, situación que suele activar revisiones más exhaustivas en el futuro.
Con el calendario avanzando, ordenar la información financiera y tributaria desde ahora puede marcar la diferencia entre un trámite simple y un proceso lleno de complicaciones.
