Entrevistas

La promesa que encandila a las empresas, pero que debe tomarse con pinzas: "Hay que entenderla"

En Concierto Valor, el experto en regulación tecnológica Claudio Ruiz advirtió sobre el uso superficial de la inteligencia artificial en empresas, donde más de la mitad aún no obtiene beneficios reales.

Inteligencia Artificial En Empresas
Getty Images

El impacto real de la inteligencia artificial en el mundo empresarial fue uno de los temas abordados en Concierto Valor, el programa conducido por María Elena Dressel que se transmite de lunes a viernes por Radio Concierto. En su columna, el especialista en regulación tecnológica Claudio Ruiz analizó el estado actual de adopción de estas herramientas en las organizaciones.

A pesar del entusiasmo generalizado en torno a la inteligencia artificial, el experto advirtió que muchas empresas aún no logran traducir su implementación en resultados concretos. Según explicó, una parte importante del mundo corporativo sigue en una etapa inicial, donde el uso de estas tecnologías no necesariamente se traduce en mejoras reales en sus procesos.

El 56% de las empresas no han obtenido ningún beneficio concreto todavía en el último año en la implementación de inteligencia artificial”, señaló.

Claudio Ruiz
Claudio Ruiz

Entre la moda tecnológica y la adopción real

Uno de los puntos centrales del análisis fue la diferencia entre acceder a una tecnología y adoptarla de manera efectiva. Ruiz explicó que muchas compañías confunden la compra de herramientas con una verdadera transformación interna.

Muchas veces se confunde el acceso a una tecnología y la adopción de una tecnología. Comprar una licencia de ChatGPT no significa que estás adoptando IA en tu proceso”, afirmó.

En esa línea, el especialista advirtió sobre el riesgo de dejarse llevar por el entusiasmo que generan estas innovaciones sin comprender su impacto real. “La inteligencia artificial es como un ‘shiny object’… joyas de la corona que te encandilan al poder mirarlas”, explicó.

Para Ruiz, el desafío no pasa por rechazar estas tecnologías, sino por incorporarlas de manera crítica y estratégica. “Don’t believe the hype. Mirarlo con distancia no significa no adoptarlos, sino que significa entenderlos”, concluyó.

El análisis también planteó la necesidad de avanzar hacia una adopción más profunda, que considere tanto los procesos internos de las organizaciones como una regulación adecuada, basada en principios como los derechos humanos, en un contexto donde el avance tecnológico continúa acelerándose.


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