Lo que partió como una pasión personal por coleccionar discos hoy es parte de un fenómeno cultural en expansión. Pablo Gutiérrez Verdi y Fredy Ascencio, creadores de la Feria Vinilo Garage, han sido protagonistas directos del resurgimiento del vinilo en Chile, un formato que no solo crece en ventas, sino también en significado.
El próximo 4 de abril, su feria aterriza por primera vez en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), consolidando un proyecto que comenzó en espacios pequeños y hoy suma tiendas, sellos y rescate patrimonial de música chilena.
De coleccionistas a impulsores del vinilo
Ambos comenzaron como fanáticos, recorriendo lugares clásicos como el Persa o el Parque de los Reyes en busca de discos. Con el tiempo, ese interés evolucionó: hoy tienen tiendas propias, como Vinilo Garage y Kolala, e incluso participan en la reedición de álbumes clave del catálogo nacional.
Ese salto también se explica por el contexto. Según cifras de la industria, el vinilo sigue creciendo sostenidamente, impulsado tanto por coleccionistas como por nuevas generaciones que buscan una experiencia distinta a lo digital.
Más que nostalgia: una forma distinta de escuchar música
Para sus creadores, el auge del vinilo no es solo moda. Tiene que ver con una experiencia más consciente.
“Hay mucha gente que está en contra de las plataformas y quiere volver a lo físico”, explica Ascencio, apuntando a una especie de resistencia al consumo inmediato del streaming.
El vinilo, en cambio, propone otra lógica: escuchar un disco completo, detenerse, interactuar con el objeto. Una experiencia que mezcla música, ritual y colección.
La feria que ahora llega al GAM
La Feria Vinilo Garage nació en 2019 con una idea simple: reunir a vendedores independientes y acercar el formato a nuevos públicos. Hoy, ese concepto crece.
En su debut en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), el evento contará con una veintena de tiendas, lanzamientos exclusivos y DJs en vivo —por supuesto, en tornamesas—.
Además, habrá reediciones relevantes impulsadas por sus propios organizadores, como trabajos de catálogo nacional que vuelven a circular en formato físico tras años fuera del mercado.
El rescate de la música chilena como eje
Uno de los focos principales del proyecto es el rescate patrimonial. Discos que no estaban disponibles, que no existen en plataformas o que quedaron fuera de circulación, hoy vuelven a ver la luz.
Ese trabajo no solo responde a la nostalgia, sino también a una necesidad cultural: preservar y revalorizar la historia musical chilena.
Un fenómeno que suma nuevas generaciones
Lejos de ser un nicho cerrado, el vinilo hoy convoca a públicos diversos. A los coleccionistas tradicionales se suman jóvenes y nuevos interesados que descubren el formato desde otro lugar.
“Más que cambiar, el público se ha ido sumando”, explican los organizadores. De esta manera, destacan la llegada de nuevas audiencias que encuentran en el vinilo algo que el streaming no ofrece.
Lo que ocurre con la Feria Vinilo Garage es reflejo de algo mayor: el regreso de lo físico no como reemplazo de lo digital, sino como una experiencia complementaria.
Y en ese cruce entre memoria, colección y sonido, el vinilo vuelve a girar con más fuerza que nunca.
