La noche de este jueves 26 de marzo, el Movistar Arena de Santiago no fue solo un recinto de conciertos. Se transformó en un portal temporal que trajo de vuelta, contra todo pronóstico, a Soda Stereo en pleno.
A las 21:02 horas, el público, una marea de poleras negras que abrazaba a varias generaciones, contuvo el aliento cuando las luces se extinguieron.
En ese instante, la promesa de un "regreso" imposible de Soda Stereo comenzó a materializarse bajo el nombre de Ecos.
El inicio fue sutil, casi cinematográfico.
Charly Alberti y Zeta Bosio aparecieron tras un telón traslúcido, envueltos en penumbras. Además, las guitarras en cascada de Ecos daban los primeros latidos a la velada.
Siguió Juego de seducción, manteniendo esa atmósfera de misterio. En ese momento la imaginación parecía poderlo todo.
Sin embargo, el estallido real ocurrió con Nada personal: el telón cayó y la figura de Gustavo Cerati emergió en las pantallas con una nitidez que cortaba la respiración.
Allí estaba él, gesticulando con naturalidad, vistiendo su estampa icónica y empuñando la guitarra Jackson azul.
No se sentía como un simple video; era una presencia espectral que interactuaba con el pulso vivo de sus compañeros.
El público, inicialmente noqueado por la perfección del espejismo, pasó del silencio atónito a un rugido colectivo que inundó el domo del Parque O'Higgins.
Sincronía perfecta entre el presente y el archivo de Soda Stereo
La gira Ecos de Soda Stereo representa un acuerdo tácito de fe entre la banda y sus seguidores.
Todos saben que Gustavo partió hace doce años. Sin embargo, aceptan este truco tecnológico como la única vía para experimentar la potencia del trío una vez más.
Charly y Zeta tocan en vivo con una precisión quirúrgica. Sincronizan sus instrumentos con audios rescatados de las giras más emblemáticas de la banda.
El repertorio avanzó por hitos como Hombre al agua, donde el avatar de Cerati lanzó un "La espera terminó", y Ella usó mi cabeza como un revólver.
Uno de los momentos más electrizantes llegó con (En) el séptimo día y En la ciudad de la furia. En ese instante los "tres" Soda compartieron el mismo plano visual en las pantallas, eliminando por un momento la frontera entre lo carnal y lo digital.
Los poderosos solos de guitarra en Sobredosis de TV y la intensidad atronadora de Final caja negra demostraron que la curaduría del sonido fue exhaustiva.
En Toma la ruta, el juego de luces envolvió a la audiencia en una psicodelia moderna. Sucedió justo después de que la voz de Gustavo saludara a sus amigos con un "¿Qué tal, Zeta, Charly? Gustavo", para luego exclamar un eufórico "¡Hola, Santiago! ¿Cómo están?". La emoción a ciegas gobernaba el recinto.
El factor humano sobre la kryptonita digital
Si bien la perfección técnica es el mayor activo del show, por momentos su guion milimétrico amenaza con volverse predecible.
Sin embargo, el factor humano siempre termina rescatando la experiencia.
En Un misil en mi placard, el Cerati virtual cambió a la guitarra acústica, evocando la calidez del Unplugged, mientras que en Planeador la banda se ocultó tras un tul, priorizando la música sobre el artificio.
El clímax llegó con el tramo final. Tras una descarga eléctrica con Primavera 0 y Prófugos (esta última con un despliegue lumínico impresionante), Charly y Zeta abandonaron el escenario principal.
Ambos se instalaron en tarimas ubicadas en medio del público para interpretar De música ligera.
Allí, rodeados por sus fans y con imágenes de archivo de Gustavo de fondo, la tecnología cedió el paso a la nostalgia pura, prueba de que, aunque los bits y los hologramas sorprendan, nada vence al contacto directo y al recuerdo compartido.
Al terminar, las 15 mil personas abandonaron el Movistar Arena con una sensación extraña de plenitud.
La profecía se había cumplido. Aquella última frase que Gustavo Cerati dijo en su último concierto en Chile, el 31 de octubre de 2007, resonó en la memoria de todos como el cierre perfecto para esta noche: "Nos vemos en la próxima. De la forma que sea".
Setlist de Ecos de Soda Stereo en Chile
- Ecos
- Juego de seducción
- Nada personal
- Hombre al agua
- Ella usó mi cabeza como un revólver
- Cuando pase el temblor
- Luna roja
- Toma la ruta
- (En) el séptimo día
- En la ciudad de la furia
- Sobredosis de TV
- Persiana americana
- Un misil en mi placard
- Zoom
- Planeador
- Caja negra (final)
- Primavera 0
- Prófugos
- De música ligera
- Zona de promesas
