El impacto de la vida moderna en el bienestar fue uno de los temas abordados en la columna de Alejandra Energici en Concierto Valor, el programa conducido por María Elena Dressel que se transmite de lunes a viernes por Radio Concierto. En su análisis, la psicóloga y doctora en sociología explicó cómo la sobrecarga mental y la saturación de información están influyendo en la vida cotidiana.
Según detalló, muchas de las tensiones actuales no son visibles, pero se acumulan en forma de responsabilidades constantes. “La carga mental consiste en anticipar, planificar, supervisar… es un trabajo infinito”, señaló.
En ese contexto, explicó que esta exigencia permanente genera procesos de rumiación, es decir, pensamientos repetitivos que dificultan el descanso real.
Entre la infoxicación y el agotamiento
El análisis también abordó el rol de la tecnología en este escenario. Energici advirtió que el cerebro humano no está diseñado para el multitasking, pese a que muchas veces se asume lo contrario. “El cerebro no es capaz de hacer dos cosas a la vez… lo que nosotros hacemos es saltar de una tarea a la otra y produce mucho deterioro porque es agotador”, explicó.
En paralelo, planteó que la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil para aliviar parte de esta carga, siempre que se utilice con un propósito claro. “La inteligencia artificial sirve para muchas cosas. En temas de carga mental sirve para dos: ayuda mucho a planificar, pero lo otro es que también te ayuda a pensar”, afirmó.
Además, destacó que estas herramientas funcionan de manera distinta a los buscadores tradicionales. “A diferencia de Google… la inteligencia artificial funciona al revés. A mayor contexto, mejor es la información que te va a entregar”, sostuvo.
Finalmente, la experta hizo un llamado a recuperar espacios de descanso y a valorar el ocio, especialmente en un contexto donde la hiperactividad se ha normalizado. “Los niños necesitan descansar y necesitan dormir. Si no, se ponen tremendamente irritables y les cuesta mucho aprender”, concluyó.
El análisis plantea así una reflexión sobre cómo el entorno actual no solo impacta en la productividad, sino también en la salud mental y la calidad de vida.
