El caso de Narumi Kurosaki volvió a instalarse en la conversación pública tras la condena a cadena perpetua dictada en Francia contra el chileno Nicolás Zepeda. El tema fue analizado en Concierto Valor, el programa conducido por María Elena Dressel que se transmite de lunes a viernes por Radio Concierto.
En la conversación participó la académica de Derecho Penal de la UNAB, Consuelo Murillo, quien explicó los fundamentos del fallo y cómo este tipo de decisiones se construyen desde el punto de vista jurídico.
Uno de los elementos centrales del análisis fue el estándar de prueba utilizado por el tribunal, el cual permitió alcanzar una convicción sin necesidad de contar con evidencia directa.
“En Francia, como en Chile… el principio que rige es de libertad probatoria. Eso quiere decir que no tenemos una prueba exclusiva para un delito. Por lo tanto, se puede condenar a pesar de no tener el cuerpo”, explicó.
Un estándar compartido con Chile
Murillo destacó que este tipo de decisiones no son ajenas al sistema chileno, ya que ambos países comparten criterios similares en materia penal.
“Llegamos a esta convicción más allá de toda duda razonable. Es el mismo estándar que ocupamos en Chile”, señaló.
En ese contexto, la académica explicó que la clave está en la valoración conjunta de la evidencia, incluso cuando esta es indirecta, lo que permite construir una convicción sólida en el tribunal.
El análisis también abordó las posibles estrategias de la defensa en el futuro, especialmente en relación con beneficios penitenciarios. Según explicó, el pago de indemnizaciones puede jugar un rol relevante en estos procesos.
“La defensa tendría un interés en pagar [la indemnización] porque… la libertad condicional exige que haya habido algún esfuerzo por reparar a las víctimas”, concluyó.
El caso abre así una discusión más amplia sobre cómo funcionan los sistemas judiciales frente a situaciones complejas y los estándares que se utilizan para dictar sentencias en contextos de alta exigencia probatoria.
