Chile entró de lleno en una nueva etapa demográfica. Según el informe “Envejecer en Chile 2025” del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, hoy más de 3,6 millones de personas superan los 60 años, lo que representa el 19,8% de la población.
Pero el dato más relevante está en el futuro: para 2044, este grupo será el más numeroso del país. Un cambio estructural que impactará directamente en salud, economía y vida social.
Un cambio rápido que tensiona al país
A diferencia de otros países, Chile ha envejecido en pocas décadas. Este proceso acelerado obliga a adaptar sistemas que no estaban diseñados para una población longeva.
El impacto no es solo estadístico. Cambia la forma en que se trabaja, se vota y se vive en sociedad.
Trabajar después de los 60: más necesidad que elección
Uno de los puntos más críticos del informe está en el mundo laboral. La participación de personas mayores alcanza el 12,3%, pero detrás de esa cifra hay una señal clara: la mayoría sigue trabajando por necesidad.
El 71% de las mujeres y el 62% de los hombres continúan activos por razones económicas, lo que evidencia una vejez marcada por la precariedad.
Aquí aparece una “doble brecha”: mayor pobreza en mujeres y empleos más inestables en esta etapa de la vida.
Más años, pero con enfermedades crónicas
El aumento en la esperanza de vida no necesariamente viene acompañado de mejor salud.
El informe advierte una alta presencia de enfermedades crónicas:
- 52,4% con hipertensión
- 27% con diabetes
Esta realidad presiona al sistema de salud, que debe enfrentar pacientes con múltiples condiciones simultáneas.
Soledad: el problema que crece en silencio
Uno de los datos más duros del reporte tiene que ver con el aislamiento.
Casi la mitad de las personas mayores (49,2%) declara sentirse sola, mientras que un 30% vive en aislamiento severo.
No es solo un tema emocional. La soledad aumenta el riesgo de enfermedades y deterioro cognitivo, convirtiéndose en un problema de salud pública.
Un grupo clave en la democracia
Pese a las dificultades, las personas mayores se han transformado en un actor central en la vida política.
Más de 3,2 millones han participado en procesos recientes y el 92,5% considera el voto un deber.
Hoy, su influencia es decisiva en el rumbo del país.
Menos acceso a cultura, menor calidad de vida
El informe también alerta sobre una caída en la participación cultural con la edad.
Mientras casi todos los jóvenes acceden a actividades culturales, en mayores de 70 años la cifra cae a 36,6%.
Factores como transporte, seguridad y acceso limitan su integración, generando un retroceso en bienestar y vida social.
El desafío: vivir más, pero mejor
Chile ya es una sociedad que envejece, y no hay vuelta atrás.
El desafío ahora no es solo aumentar la esperanza de vida, sino mejorar cómo se vive esa etapa: con salud, autonomía y redes que eviten que la vejez se transforme en sinónimo de precariedad o soledad.
Sigue a Concierto.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.
Seguir en Google