La reacción de los mercados no se hizo esperar. Luego de los ataques a Irán y la posterior respuesta militar que tensionó el escenario internacional durante el fin de semana, las principales bolsas del mundo comenzaron la semana con retrocesos, mientras el dólar y el petróleo se dispararon.
En Chile, el dólar subía con fuerza durante la mañana, avanzando $14 y alcanzando los $887,4, su nivel más alto en cinco semanas. A nivel global, el Dollar Index —que mide el desempeño de la divisa frente a una canasta de monedas— aumentaba 0,8% hasta los 98,4 puntos.
Europa lidera las caídas
Las bolsas europeas registraron los descensos más marcados. El IBEX 35 de España retrocedía más de 2,4%, en línea con el EURO STOXX 50, que mostraba pérdidas similares.
En Estados Unidos, los futuros también partieron en terreno negativo. El E-mini Dow Jones y el E-mini S&P 500 operaban con caídas superiores al 1% en la apertura de la semana.
En Asia, el Nikkei de Tokio cerró con una baja de 1,35%, mientras que en China el índice de Shanghái logró desmarcarse parcialmente, anotando un alza de 0,47%.
El petróleo se dispara
El crudo fue uno de los activos más sensibles al conflicto. El Brent —referencia en Europa— subía más de 9%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzaba sobre el 8%.
El mercado energético observa con atención cualquier señal relacionada con el estrecho de Ormuz, zona clave para el transporte global de petróleo.
La mirada de los analistas
Para Ignacio Mieres, de la app de inversiones XTB Latam, el petróleo abrió con una volatilidad significativamente mayor, aunque posteriormente los movimientos comenzaron a moderarse.
“La principal interrogante para los inversionistas sigue siendo cuánto tiempo podría prolongarse esta escalada geopolítica”, señaló. Además, destacó que hasta ahora no se han reportado daños de gran magnitud en infraestructura crítica ni un tensionamiento mayor en el estrecho de Ormuz, factor que será determinante para la evolución del precio del crudo.
El comportamiento de los mercados durante los próximos días dependerá del desarrollo del conflicto y de la reacción de las principales potencias económicas.
