En pleno verano, piscinas y balnearios se convierten en uno de los panoramas favoritos para capear el calor, especialmente para los niños.
Flotadores, chalecos salvavidas y otros sistemas de apoyo acuático son parte habitual del paisaje, pero no todos ofrecen el nivel de seguridad que prometen. Esa fue la conclusión de una reciente prueba difundida por Chilevisión, que puso bajo la lupa los accesorios más utilizados por los más pequeños.
Qué dicen los especialistas sobre los chalecos salvavidas
Uno de los puntos centrales del test tuvo que ver con los chalecos salvavidas infantiles, un elemento que muchos padres consideran suficiente para prevenir accidentes. Sin embargo, los expertos fueron claros en marcar diferencias.
La doctora Karen Apablaza, especialista de la Clínica Universidad de los Andes, explicó que no todos los modelos disponibles en el mercado cumplen con estándares mínimos de seguridad. Según detalló, los chalecos confiables deben estar aprobados por la Armada de Chile.
Además de la certificación, la experta subrayó la importancia del diseño y la calidad del producto. Un chaleco adecuado debe contar con costuras resistentes y un sistema de broches seguro: dos a la altura del pecho y uno inferior, que pasa entre las piernas del niño, para evitar que el chaleco se deslice hacia arriba dentro del agua.
El riesgo oculto de los flotadores tipo dona
Otro de los accesorios analizados fueron los clásicos flotadores circulares, conocidos popularmente como “donas”. Aunque son muy comunes en piscinas, los especialistas advirtieron que su diseño puede transformarse en un problema.
“El sistema del orificio hace que, si el niño no se sostiene bien, basta una ola o el movimiento de otros bañistas para que se suelte y se caiga a través del centro”, explicó Apablaza, enfatizando que este tipo de flotadores no es confiable como sistema de seguridad.
Este tipo de accesorios, señalaron, puede generar una falsa sensación de protección tanto en los niños como en los adultos responsables.
Más allá de los accesorios: la clave está en la supervisión
Más allá de chalecos y flotadores, el mensaje principal de los especialistas apunta a la prevención. Ningún accesorio reemplaza la supervisión constante de un adulto, especialmente en piscinas con alta afluencia de personas.
La recomendación es clara: nunca dejar solos a los niños en el agua, incluso si están utilizando elementos de flotación certificados. La vigilancia activa sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar accidentes durante el verano.
El test y las advertencias de los expertos dejan una conclusión concreta: no todos los flotadores y chalecos infantiles son seguros, y algunos incluso pueden aumentar el riesgo. Elegir productos certificados y, sobre todo, mantener una supervisión permanente resulta clave para que el disfrute del verano no se transforme en una emergencia.
