Cuando se habla de música irlandesa, muchos piensan inmediatamente en U2. Sin embargo, Cillian Murphy dejó claro que su corazón musical está en otro lugar. En recientes declaraciones recogidas por medios británicos, el actor se definió como “un fanático más” de una banda contemporánea que ha dado que hablar en los últimos años.
El protagonista de "Oppenheimer" —película dirigida por Christopher Nolan— volvió a mostrar su perfil reservado, pero profundamente conectado con la cultura de su país. Su comentario no fue casual: refleja un interés genuino por la nueva generación que está revitalizando el rock irlandés.
Orgullo por sus raíces
Se trata de Fontaines D.C., el grupo dublinés formado en 2017 que se ha convertido en uno de los nombres más sólidos del post-punk actual.
Murphy, nacido en Cork, nunca ha ocultado su vínculo con la música. Antes de dedicarse plenamente a la actuación, participó en bandas locales y estuvo conectado a la escena independiente de Irlanda.
Esa cercanía cultural ayuda a entender su afinidad con una agrupación que ha construido su identidad a partir de la poesía urbana, la pertenencia y la memoria colectiva.
Con trabajos como "Skinty Fia" y "Romance", el grupo ha consolidado un sonido crudo y directo que dialoga con la tradición irlandesa desde una mirada contemporánea.
Un cruce cultural con "Peaky Blinders"
Mientras se prepara para retomar el universo de "Peaky Blinders" en su versión cinematográfica, el vocalista de Fontaines D.C. participa en el soundtrack del proyecto, generando un cruce simbólico entre dos referentes culturales actuales de Irlanda.
Lejos de la imagen de estrella distante, Murphy sigue mostrando coherencia con sus raíces. Más allá del Oscar y la fama global, su conexión con la escena musical de su país permanece intacta.
