En el universo del coleccionismo, no todas las monedas valen lo que indican en su denominación. Para quienes se dedican a la numismática, pequeños detalles pueden marcar la diferencia entre una simple pieza de circulación y un objeto altamente cotizado. Eso es precisamente lo que ocurre con tres particulares monedas chilenas de $50 que hoy podrían alcanzar cifras superiores al millón de pesos en el mercado especializado.
El dato fue compartido por Ignacio Villalón, coleccionista nacional y creador de la página Error Coins Chile, quien exhibió estos ejemplares destacando sus rarezas y el interés que generan entre expertos y aficionados.
La moneda “especimen”: una pieza de muestra
Según recoge ADN, el primer caso corresponde a una moneda de $50 cuyo reverso incluye la palabra “especimen”. Según explicó Villalón, este tipo de ejemplares funcionan como muestras oficiales del diseño, utilizadas generalmente con fines técnicos o de presentación.
Se trata de piezas que no estaban destinadas a circular masivamente, lo que incrementa su rareza. De acuerdo con el coleccionista, monedas de este tipo pueden alcanzar valores cercanos a los $300.000, dependiendo de su estado de conservación.
El inusual modelo bimetálico
El segundo ejemplar que llamó la atención es una moneda de $50 bimetálica, es decir, acuñada en dos metales distintos, similar al diseño que presentan las monedas de $500 con núcleo dorado y anillo plateado.
En el caso de esta pieza de $50, su fabricación no corresponde al formato tradicional de circulación, lo que la convierte en una anomalía dentro del sistema monetario chileno. Precisamente por esa particularidad, su valor puede superar los $500.000 en el mercado de coleccionistas.
La joya más cotizada: el ejemplar de 2001
Finalmente, la pieza más valiosa corresponde a una moneda acuñada en 2001 que presenta en su anverso la imagen de Lautaro, pero con un reverso que incluye un diseño poco habitual.
Villalón la describió como “la guinda de la torta”, ya que por sus características únicas podría venderse en más de $1 millón. Este tipo de errores o variaciones de acuñación son extremadamente escasos, lo que dispara su cotización entre especialistas.
El caso demuestra que, en el mundo de la numismática, una simple moneda puede transformarse en una pieza codiciada. Por eso, antes de descartar el vuelto del día, no está de más revisar con atención a lo que podrías tener en tus manos.
