El 7 de febrero de 1999, Blondie escribió una página clave en el pop británico.
Su single Maria, adelanto del álbum de reunión No Exit, llegó al número uno en el Reino Unido. Así confirmó un regreso que pocos anticipaban tras casi dos décadas de silencio discográfico.
El logro no pasó desapercibido.
Con Maria, la banda liderada por Debbie Harry se convirtió en la primera agrupación estadounidense en alcanzar el primer puesto de las listas británicas en tres décadas consecutivas. Estos fueron los años 70, 80 y 90.
El éxito también instaló un récord personal para Harry.
A los 54 años, se transformó en la mujer de mayor edad en encabezar el ranking británico hasta ese momento.
Un regreso que conectó con el presente
Maria condensó la identidad clásica de Blondie con una energía actualizada.
El single retomó la mezcla de rock y pop que definió a la banda en la era new wave. Además, incluyó la voz inconfundible de Debbie Harry.
El público respondió de inmediato, no solo en Reino Unido, sino también en gran parte de Europa, donde el tema tuvo una amplia rotación radial.
En entrevistas de la época, Harry destacó la recepción del público tras el regreso. "Fue increíble volver y sentir que la gente todavía nos escuchaba", dijo la cantante, reflejando el impacto emocional del retorno.
El éxito del single impulsó a No Exit, un álbum que llegó en 1999 y recibió una acogida positiva.
El disco confirmó que Blondie aún tenía espacio en la conversación musical contemporánea, incluso frente a una escena dominada por nuevas tendencias y sonidos.
Un videoclip con identidad propia
El lanzamiento de Maria incluyó un videoclip dirigido por Alan Smithee en Nueva York.
La pieza visual llamó la atención por su estética oscura, el uso constante de filtros y cámaras de seguridad. Además, destacó una ausencia casi total de color.
Esa elección reforzó un clima entre lo urbano y lo introspectivo. Esto estuvo alineado con el espíritu de la canción y con la reinvención visual de la banda.
