Mientras crece la expectación por el regreso de Pet Shop Boys a Chile, una de las preguntas que suele reaparecer entre fans nuevos y antiguos es tan simple como curiosa: ¿por qué el dúo se llama así?
Detrás de ese nombre, que hoy es sinónimo de synthpop elegante y sofisticado, hay una historia cotidiana, marcada por amistades, humor y los inicios de su carrera.
Un nombre nacido lejos del marketing
Lejos de una estrategia calculada, el origen del nombre surgió de manera espontánea. Según ha contado Neil Tennant, la idea vino de unos amigos cercanos que trabajaban juntos en una tienda de mascotas en Londres.
En una entrevista con el medio 20 Minutos, Tennant recordó que fueron ellos quienes comenzaron a referirse al proyecto como Pet Shop Boys. “Unos amigos de una tienda de animales nos pusieron el nombre”, explicó el músico, agregando que incluso les parecía que sonaba como el nombre de un grupo británico de rap.
De apodo informal a identidad artística
Lo que comenzó como una broma terminó convirtiéndose en una identidad. Neil Tennant y Chris Lowe decidieron asumir el nombre y “entrar en personaje”, inspirándose en la idea de esos jóvenes trabajadores de una tienda de mascotas. Una imagen cotidiana y muy británica, cabe destacar, que contrastaba con la estética futurista que luego definiría al dúo.
Antes de adoptar definitivamente el nombre con el que se harían mundialmente conocidos, el proyecto tuvo otra denominación: West End. Bajo ese seudónimo, incluso llegaron a grabar canciones como Jealousy, antes de convencerse de que Pet Shop Boys representaba mejor el espíritu del grupo.
Un regreso esperado a Chile
La historia vuelve a cobrar relevancia en medio de la visita del dúo al país. Pet Shop Boys se presentará en la segunda noche del Festival de Viña del Mar 2026, compartiendo jornada con Rodrigo Villegas y Bomba Estéreo. Días después, ofrecerán un concierto de larga duración en el Movistar Arena, una cita clave para los fanáticos locales.
Así, un nombre nacido casi por azar vuelve a estar en boca de todos, recordando que incluso los proyectos más influyentes de la música pop pueden surgir desde los gestos más simples y cercanos.
