Tras años de litigios, el patrimonio de los Ramones cerró uno de los capítulos más prolongados de su historia fuera de los escenarios.
Documentos judiciales revelaron el 2 de febrero que Linda Cummings-Ramone adquirió la participación de Mitchel Hyman, hermano de Joey Ramone. Así, pasó a controlar la totalidad de la sociedad que administra los derechos del grupo.
Según informó Billboard, la novedad surgió a partir de una presentación judicial realizada por el mánager musical Dave Frey, exdirector de Ramones Productions Inc.
En ese escrito, el abogado de Frey explicó que "la señora Ramone ahora tiene control total sobre RPI".
El texto agregó que "Mitchel Hyman, quien antes poseía el otro 50 por ciento, transfirió su participación a la señora Ramone. Lo hizo conforme a un acuerdo vinculante firmado el 18 de noviembre de 2025".
De acuerdo con el mismo documento, la viuda de Johnny Ramone "posee el 100 por ciento de las acciones de RPI". Por eso, tiene libertad total para controlar plenamente la compañía.
La definición pone fin a un reparto igualitario que se mantuvo desde la muerte de ambos músicos y que generó enfrentamientos constantes por el uso del nombre, la imagen y el material del grupo.
Ramones: un conflicto que frenó proyectos y llegó a los tribunales
Durante más de veinte años, la administración compartida derivó en disputas legales recurrentes.
Frey, designado director por Hyman, perdió su cargo luego de que un árbitro concluyera que violó el acuerdo societario. Lo hizo al avanzar en un proyecto audiovisual sin autorización de Cummings-Ramone.
Ese desarrollo correspondía a una película para Netflix anunciada en 2021, basada en el libro I Slept With Joey Ramone y con Pete Davidson como protagonista.
Las acciones judiciales paralizaron la producción y, hasta ahora, nadie confirmó si el filme retomará su curso.
La tensión escaló en 2024, cuando Hyman presentó una nueva demanda.
En ese escrito, sus representantes legales afirmaron: "La señora Cummings-Ramone ha realizado y continúa realizando intentos evidentes de explotar y capitalizar de manera personal el nombre, la buena voluntad y la historia de los Ramones, promoviendo una narrativa falsa que la presenta como heredera".
