Con la llegada del verano, una de las preguntas más habituales entre quienes planifican sus vacaciones es si pueden ir con sus perros a la playa. En Chile, la respuesta no es simple ni uniforme, ya que no existe una prohibición general a nivel nacional. La regulación depende, en gran medida, de las ordenanzas municipales de cada comuna costera.
En la práctica, esto significa que una playa puede permitir el ingreso de mascotas en una comuna y prohibirlo en otra cercana. Por eso, antes de viajar, es clave revisar la normativa local vigente, información que suele estar disponible en los sitios web municipales o en sus oficinas.
Lo que dice la ley sobre tenencia responsable
Más allá de las ordenanzas comunales, la Ley N° 21.020 sobre Tenencia Responsable de Mascotas establece deberes claros para los tutores. Entre ellos, mantener a los animales bajo control, evitar que causen daños o molestias y hacerse cargo de la recolección de sus desechos.
El incumplimiento de estas obligaciones puede derivar en multas, incluso en lugares donde sí esté permitido el ingreso de perros.
Desde el ámbito veterinario, el médico Diego Pincheira, del laboratorio Zoetis, advierte que además de respetar la normativa local, es fundamental mantener a las mascotas con arnés y correa para evitar incidentes, especialmente en zonas donde habita fauna silvestre. También recomienda tener vacunas y desparasitaciones al día para reducir riesgos sanitarios tanto para el animal como para el ecosistema.
Asimismo, en viajes largos, sugiere considerar medidas preventivas frente al mareo en mascotas propensas a vómitos, siempre bajo indicación profesional.
Excepción: perros de asistencia
Un punto relevante es que los perros de asistencia no son considerados mascotas, sino ayudas técnicas según la Ley N° 20.422. Por ello, no se les puede negar el acceso a playas ni a otros espacios públicos o privados de uso público. Impedir su ingreso constituye un acto discriminatorio.
Playas con prohibiciones vigentes
Algunas comunas mantienen restricciones expresas durante la temporada estival. Por ejemplo, en Zapallar existen ordenanzas que prohíben el ingreso de perros a playas como Cachagua, Zapallar y La Laguna en verano, con fiscalización activa y multas que pueden superar los $200.000.
En un escenario donde las reglas cambian según el destino, la recomendación es informarse antes de viajar y actuar con responsabilidad. Disfrutar la playa junto a una mascota implica también cuidar el entorno, respetar a otras personas y proteger la fauna local.
