Mientras el 14 de febrero concentra regalos, cenas románticas y declaraciones públicas de afecto, el 13 de febrero se ha instalado como su contraparte simbólica: el Día del Soltero. Una fecha que, sin carácter oficial, ha ganado espacio en redes sociales y en el comercio como una alternativa para quienes no están en pareja o simplemente prefieren vivir el amor desde otra vereda.
Más que una reacción al Día de los Enamorados, la jornada busca resignificar la soltería como una etapa válida y disfrutable. La premisa es clara: estar solo no es sinónimo de carencia. Al contrario, puede ser una oportunidad para fortalecer el amor propio, reflexionar y hasta darse un autoregalo.
De China al calendario chileno
El 13 de febrero no nace de una institucionalidad formal, sino que se consolida culturalmente como la víspera alternativa del 14F. Sin embargo, existe un antecedente más antiguo y masivo en China: el 11 de noviembre (11/11), fecha conocida mundialmente como el Día del Soltero.
El simbolismo es simple: el número 1 representa a una persona sola. El origen más citado se remonta a la Universidad de Nankín, donde un grupo de estudiantes decidió celebrar su soltería sin imaginar que, con el tiempo, la fecha se transformaría en un fenómeno cultural y comercial de escala global.
En Chile, ambas jornadas conviven, aunque el 13 de febrero se ha instalado con mayor fuerza como una especie de “anti San Valentín”.
Apps de citas y el “amor gaseoso”
En paralelo, la conversación digital también ofrece pistas sobre cómo se vive hoy la soltería. Un análisis de 5.596 menciones realizado por la agencia SOUL reveló que solo el 2,5% de la conversación online sobre aplicaciones de citas en Chile habla directamente de amor.
El resto se distribuye entre quejas, frustración, inseguridad y humor. Tinder concentra el 70,2% de las menciones, seguida por Grindr y Bumble, pero el Net Sentiment es negativo (-29,2%). Las emociones predominantes son indiferencia (32,6%) y frustración (24,1%), mientras que apenas un 3,4% refleja alegría.
“El desafío no es tecnológico, es humano. Las apps son el espejo, no el problema”, plantea Patricio Silva, especialista de SOUL. Según el estudio, el “match” se ha vuelto casi automático, y el vínculo muchas veces se diluye antes de consolidarse. Un fenómeno que algunos describen como un “amor gaseoso”: aparece rápido, pero se evapora con la misma velocidad.
Así, el Día del Soltero no solo funciona como una fecha alternativa al romanticismo tradicional, sino también como una invitación a repensar cómo nos relacionamos en tiempos de hiperconexión. Porque celebrar la soltería, hoy, también puede ser una forma de reivindicar la autenticidad y la libertad emocional.
