La tranquilidad de vecinos del sector San Juan, en la comuna de San Antonio, se vio alterada tras el reporte del avistamiento de una serpiente de cascabel, un reptil altamente venenoso que no forma parte de la fauna nativa de Chile. El hecho activó un operativo de búsqueda encabezado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), el cual se mantiene en desarrollo mientras se intenta dar con el paradero del animal.
Desde el organismo confirmaron que la denuncia se recibió por los canales oficiales y que equipos especializados realizaron un rastreo inicial en la zona, sin resultados concluyentes. Sin embargo, las autoridades recalcaron que el protocolo se mantiene activo debido al riesgo que representa este tipo de serpiente para la población.
Uno de los puntos que genera mayor preocupación es que en Chile no existe suero antiofídico específico para tratar una mordedura de serpiente de cascabel. Esto convierte cualquier posible ataque en una emergencia médica de extrema gravedad.
¿Por qué es tan peligrosa la serpiente de cascabel?
La serpiente de cascabel se considera una de las especies más venenosas del continente americano. Su veneno tiene efectos tanto locales como sistémicos y puede provocar daños severos en muy poco tiempo. A diferencia de otras mordeduras de animales, el ataque de este reptil puede derivar en complicaciones irreversibles si no se actúa con rapidez.
Entre los síntomas más frecuentes tras una mordedura se encuentran el dolor intenso, inflamación progresiva y sangrado en la zona afectada. En casos más graves, el veneno puede causar necrosis, es decir, la muerte del tejido, lo que puede llevar incluso a la amputación del área comprometida.
A nivel general, la persona mordida puede experimentar náuseas, vómitos, diarrea, dificultad respiratoria, reacciones alérgicas severas (anafilaxia) y hemorragias internas. Según antecedentes médicos, la serpiente de cascabel presenta una de las tasas de mortalidad más altas entre las especies venenosas.
¿Qué hacer ante un eventual encuentro?
Las autoridades han sido enfáticas: no se debe intentar manipular, capturar ni acercarse al animal bajo ninguna circunstancia. Ante cualquier avistamiento, se debe dar aviso inmediato al SAG o a Carabineros, evitando la difusión de información no confirmada que pueda generar pánico.
Mientras continúa el operativo, el llamado es a extremar precauciones, especialmente en sectores rurales o de vegetación abundante. El caso de San Antonio vuelve a poner sobre la mesa la importancia de los protocolos sanitarios y de respuesta frente a especies exóticas, cuya presencia puede tener consecuencias graves para la salud pública.
