El 7 de febrero de 1970, Led Zeppelin II alcanzó el número uno en la lista de álbumes del Reino Unido. Ese hito consolidó a la banda británica como una de las fuerzas más influyentes del hard rock.
El disco, publicado a fines de 1969, confirmó el rápido crecimiento artístico de un grupo que ya desafiaba los límites del rock de su época.
Lanzado el 22 de octubre de 1969 en Estados Unidos y el 31 de octubre en Reino Unido, Led Zeppelin II mostró una evolución clara respecto a su debut.
La banda apostó por un sonido más pesado, directo y experimental. Este sonido se centró en riffs de guitarra y una energía cruda que marcó diferencia frente a sus contemporáneos.
"Este álbum mostró nuestro verdadero poder como banda en el estudio", afirmó Jimmy Page, guitarrista y productor del disco, en una declaración que resume el espíritu del proyecto.
Led Zeppelin II: un disco grabado en la ruta y lleno de clásicos
Las sesiones se desarrollaron entre enero y agosto de 1969, en distintos estudios del Reino Unido y América del Norte. Aprovecharon los espacios libres entre giras.
Esa dinámica influyó en el carácter intenso del álbum, que reunió algunas de las canciones más reconocibles de Led Zeppelin.
Whole Lotta Love se convirtió en un éxito global y en una referencia obligada del rock pesado.
A ella se sumaron Heartbreaker, Ramble On y Moby Dick, esta última una vitrina para el despliegue rítmico de John Bonham.
El disco también profundizó la fusión entre blues y hard rock. Seis de sus nueve canciones fueron composiciones originales, mientras que las restantes reinterpretaron piezas del Chicago blues asociadas a Willie Dixon y Howlin' Wolf.
El impacto comercial acompañó la propuesta artística. Led Zeppelin II permaneció 138 semanas en las listas británicas y lideró el Billboard 200 durante siete semanas en Estados Unidos, confirmando su alcance internacional.
El álbum también marcó el inicio de la colaboración con el ingeniero Eddie Kramer, quien aportó a la construcción de un sonido más contundente.
"Sabíamos que estábamos haciendo algo especial, algo que resonaría por generaciones", recordó Kramer años después.
