La imagen pública de Oasis está marcada, casi tanto como por sus canciones, como por la fama de conflicto permanente entre sus líderes, Noel Gallagher y Liam Gallagher. Sin embargo, una reciente declaración de Zak Starkey, exbaterista del grupo, vuelve a poner en duda esa narrativa que ha acompañado a la banda por décadas.
Starkey, quien formó parte de Oasis entre 2004 y 2008, sorprendió al afirmar que durante todo el tiempo que compartió con los Gallagher jamás presenció una pelea directa entre ambos. Una afirmación que contrasta con la imagen caótica que suele asociarse al grupo y que ha sido ampliamente documentada en prensa, biografías y material audiovisual.
Una convivencia más estable de lo que se creía
En conversación con New York Post, el músico fue categórico: durante los cinco años que estuvo en la banda, todo funcionó con una normalidad inesperada. Según su relato, el día a día estaba marcado más por el humor y la camaradería que por los enfrentamientos.
Starkey recordó que participaron en extensas giras internacionales, grabaron dos álbumes de estudio y compartieron largas jornadas de ensayos sin que se produjeran cruces de alto voltaje entre los hermanos. “Nunca una palabra cruzada”, aseguró, enfatizando que la convivencia fue mucho más ordenada de lo que la leyenda sugiere.
Los episodios públicos y la fama de caos
Las declaraciones llaman la atención porque existen antecedentes visibles de tensiones dentro del grupo, según rescata Rock & Pop. Durante ese mismo período, Liam abandonó el escenario en pleno "Champagne Supernova" en un festival en Italia, y el documental "Lord Don’t Slow Me Down" mostró discusiones internas durante la gira de 2007.
Aun así, Starkey sostiene que esos momentos no reflejaban el funcionamiento cotidiano de la banda. Incluso destacó la disciplina del grupo, señalando que los Gallagher eran puntuales y profesionales, alejados del estereotipo de rockstars impredecibles.
Una salida antes del quiebre definitivo
El baterista dejó Oasis antes de la ruptura definitiva ocurrida en 2009, cuando la banda se separó tras un conflicto en París. Por lo mismo, no fue parte de la reciente y exitosa gira de reunión Live ’25, que en 2025 marcó el regres del grupo.
Años después, Starkey reconoció que le dolió no ser considerado para ese reencuentro, afirmando que Oasis sigue siendo su banda favorita de su generación. Sus palabras, más que reabrir viejas heridas, aportan una mirada distinta a una historia que parecía escrita en piedra.
Al final, queda la duda instalada: ¿fue la enemistad entre los Gallagher tan constante como se nos hizo creer, o parte del mito que rodea a una de las bandas más influyentes del britpop?
