Con el episodio final de Stranger Things ya estrenado, los fanáticos comienzan a mirar en retrospectiva los momentos y personajes que resultaron decisivos para cerrar la historia de Hawkins. Uno de ellos, sin duda, fue Max Mayfield, interpretada por Sadie Sink, cuyo recorrido emocional y narrativo terminó siendo fundamental para enfrentar a Vecna y comprender lo que realmente estaba en juego en la batalla final.
Luego de pasar dos años atrapada en la mente del villano, Max regresó a Hawkins convertida en una figura distinta: más frágil, pero también más consciente de aquello que habita al otro lado del Abismo. Esa experiencia marcó su rol en el cierre de la serie y fue cuidadosamente trabajada por el equipo creativo.
Max, entre la vida y el otro lado
Durante los capítulos finales, quedó claro que Max no era solo una sobreviviente, sino también un puente entre mundos. Su paso prolongado por la mente de Vecna le otorgó un conocimiento único, imposible de adquirir por cualquier otro personaje.
Este elemento fue clave para orientar al grupo en los momentos decisivos, aportando no solo información, sino también una dimensión emocional que conectó directamente con los temas centrales de la serie: el trauma, la memoria y la resistencia.
La mirada del productor ejecutivo
En una entrevista concedida a Variety, el productor ejecutivo Shawn Levy profundizó en la importancia de Max dentro del desenlace y en el trabajo actoral de Sadie Sink durante la temporada final.
“Para mí, el episodio seis de la quinta temporada es, en muchos sentidos, un eco directo de Dear Billy”, explicó Levy, en referencia al icónico capítulo de la cuarta temporada. “Ese episodio nos conectó para siempre. Volver a ese nivel emocional tenía un significado especial”.
El productor destacó que el arco de Max exigía una interpretación compleja, cargada de silencios, miradas y una sensibilidad distinta a la de temporadas anteriores.
Una escena que marcó al elenco
Levy recordó especialmente una jornada de rodaje que, según él, resume la importancia del personaje. “Hay un día que nunca olvidaré. Fue la primera escena tras el regreso de Max, sentada en la mesa del lavadero. En una sola toma, Sadie Sink y Caleb McLaughlin entregaron una de las actuaciones más hermosas de toda la serie”, señaló.
La escena, marcada por la contención emocional, provocó lágrimas incluso entre miembros del equipo técnico. “Muchos no pudimos evitar emocionarnos al ver ese nivel de entrega”, confesó.
El verdadero “superpoder” de Max
Para Shawn Levy, el mayor valor del personaje tras su regreso no estuvo en una habilidad sobrenatural, sino en algo más profundo. “El verdadero superpoder de Max es que estuvo en el otro lado. Vio lo que nadie más vio, y volvió con esa carga”, explicó.
Ese tránsito entre la vida y la oscuridad convirtió a Max en una pieza esencial del cierre de Stranger Things, no solo para derrotar a Vecna, sino para darle sentido humano y emocional al final de la historia.
Con la serie ya concluida, el recorrido de Max se consolida como uno de los arcos más intensos, dolorosos y significativos de toda la saga.
