Efemerides

The Beatles en la azotea: el concierto improvisado que marcó su despedida de los escenarios

El 30 de enero de 1969, The Beatles tocaron por última vez en vivo desde una azotea en Londres. Un recital improvisado que duró 42 minutos y cerró su etapa sobre el escenario.

The Beatles Concierto Azotea

Al mediodía del 30 de enero de 1969, los transeúntes de Savile Row, en el corazón de Londres, presenciaron un evento inesperado. Sin previo aviso, The Beatles aparecieron en la azotea del edificio de su empresa, Apple Corps, para ofrecer una actuación que duraría apenas 42 minutos.

Acompañados por el talentoso pianista Billy Preston, los músicos rompieron un silencio en los escenarios que se extendía desde su última gira en 1966.

La idea nació de Paul McCartney, quien buscaba probar el nuevo material de la banda ante un público real.

Aunque barajaron opciones extravagantes como tocar en un hospital o frente a las pirámides de Egipto, el grupo eligió la practicidad de su propio tejado.

Interpretaron temas que hoy son clásicos, como Get Back, Don't Let Me Down, I've Got a Feeling, One After 909 y Dig a Pony.

Tensiones internas y la magia de Billy Preston

El concierto ocurrió en un momento de fragilidad para la banda.

Las sesiones de grabación, que posteriormente darían forma al álbum Let It Be, enfrentaban constantes roces.

John Lennon mostraba poco interés por el grupo, mientras que George Harrison se sentía relegado como compositor, llegando incluso a abandonar las sesiones temporalmente el 10 de enero.

La llegada de Billy Preston, un viejo amigo de los días en Hamburgo, refrescó el ambiente.

Su presencia al teclado no solo mejoró el sonido, sino que suavizó las discusiones entre los "Fab Four".

Aquella tarde en la azotea, a pesar del frío y los cables extendidos por el suelo, el grupo recuperó por unos minutos la cohesión musical que los convirtió en un fenómeno mundial.

El final interrumpido por la policía

El espectáculo captó rápidamente la atención de los londinenses, quienes se congregaron en las calles y techos vecinos.

Sin embargo, el estrépito de los amplificadores molestó a algunos residentes del sector.

Tras varias quejas por el ruido, la policía irrumpió en el edificio para poner fin a la presentación.

Este concierto marcó el cierre definitivo de la etapa en vivo de The Beatles.

Un año después, la banda anunció su disolución.

Las imágenes de aquel día quedaron inmortalizadas en el documental Let It Be (1970) y, más recientemente, en la miniserie The Beatles: Get Back de Peter Jackson.

Al terminar la última canción, John Lennon cerró el momento con una frase que hoy es leyenda: "Me gustaría dar las gracias en nombre del grupo y de nosotros mismos, y espero que hayamos pasado la audición".


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