Los herederos de Michael Jackson están disputando una dura batalla legal.
A más de diez años de la muerte del "rey del pop", su patrimonio ha sido motivo de discusión. Los abogados John Branca y John McClain, son los encargados de manejar sus beneficios, derechos y regalías.
La hija mayor del cantante lleva meses a la espera de una aclaración por la administración de los albaceas.
Una batalla que está lejos de terminar
Esta disputa se centra en la falta de transparencia y claridad en el enriquecimiento de los representantes legales.
En la última presentación ante la corte de Los Ángeles, mostraron documentos donde exigen 115 mil dólares en costos y honorarios de abogados. Esto se debe al tiempo que le han dedicado a investigar y responder a una moción anti-SLAPP contra Paris Jackson.
Tras conceder la petición, el tribunal anuló las alegaciones presentadas por la modelo en julio. Según el expediente, su objetivo era "contabilizar los honorarios y costos incurridos por los albaceas, para que la corte determine el monto de indemnización".
Un portavoz de la actriz le declaró a PEOPLE que esto se debe simplemente a otra forma para que Branca y McClain "obtuvieran más dinero".
"Paris Jackson lleva meses abordando preocupantes diferencias e irregularidades financieras en la administración del patrimonio de su padre. No es de extrañar que los albaceas y sus abogados estén utilizando todos los recursos a su disposición para arrebatarle aún más dinero a los Jackson y usarlo para enriquecerse. Ella se mantiene firme y seguirá luchando por la transparencia, la rendición de cuentas y la justicia para su familia", comentó la representante de la hija del autor de Thriller.
La cantante, junto a sus dos hermanos Prince y Bigi, son beneficiarios del patrimonio de Michael Jackson. La joven de 27 años emprendió acciones legales contra los abogados en noviembre, alegando que se han aprovechado de su rol para salir favorecidos monetariamente.
Por su parte, Branca y McClain presentaron en octubre una moción en la que afirmaban que Paris había recibido 65 millones de dólares de la herencia a lo largo de los años. Esta también terminó por revelar que el músico tenía una deuda de más de 500 millones de dólares al fallecer en junio de 2009.
