El inicio de 2026 no fue como muchos esperaban para Pink. Mientras millones celebraban el Año Nuevo entre festejos y reuniones familiares, la reconocida estrella del pop mundial comenzó el año internada en una clínica, situación que rápidamente encendió la preocupación entre sus fans y la industria musical.
Fue la propia artista quien dio a conocer el complejo momento a través de sus redes sociales. En una publicación que se viralizó en pocas horas, Pink compartió una fotografía desde una cama de hospital, con una venda visible en el cuello, imagen que contrastó de forma abrupta con el espíritu festivo de la fecha.
Una imagen que generó alarma mundial
La fotografía, difundida durante las primeras horas del año, provocó una avalancha de reacciones, mensajes de apoyo y preguntas sobre su estado de salud, según confirmó ADN. La cantante, conocida por su cercanía con el público, decidió acompañar la imagen con un mensaje honesto y reflexivo, aclarando la situación y evitando especulaciones.
En su testimonio, la artista explicó que pasó la Nochevieja hospitalizada, lejos de los escenarios y celebraciones habituales, enfrentando una intervención médica que decidió realizar para priorizar su bienestar.
La cirugía que marcó su comienzo de año
Pink detalló que debió someterse a una cirugía para reemplazar dos discos en el cuello, una intervención necesaria tras años de desgaste físico. Con tono directo, la cantante escribió: “Puede que no sea un lifting facial sofisticado, pero me van a poner dos discos nuevos y brillantes”.
La artista también reflexionó sobre los costos físicos de su trayectoria, recordando que “el rock and roll es un deporte de contacto”, en alusión a las exigentes giras, acrobacias y presentaciones que la han convertido en una de las performers más impactantes del pop contemporáneo.
Un Año Nuevo distinto, pero con optimismo
En su mensaje, Pink reveló que pasó sola la víspera de Año Nuevo en la habitación del hospital, mientras su familia celebraba practicando snowboard. Aun así, se mostró optimista y enfocada en el futuro, señalando que este episodio representa una oportunidad para escuchar a su cuerpo y comenzar un nuevo ciclo con mayor consciencia.
La cantante también hizo un balance de 2025, año que calificó como difícil, pero lleno de aprendizajes personales. Asimismo, aseguró que decidió dejar atrás el dolor y priorizar su salud de cara a los desafíos que vienen.
Un historial médico que vuelve a la conversación
Este episodio revive distintos antecedentes médicos que Pink ha enfrentado en los últimos años. Estos, incluyendo fracturas, cirugías previas, una infección por covid-19 y hospitalizaciones que la obligaron a cancelar conciertos. Sin embargo, su historial también demuestra una constante capacidad de recuperación y regreso a los escenarios.
Por ahora, la artista no ha entregado detalles sobre eventuales ajustes en su agenda. Sin embargo, su mensaje fue claro: el 2026 comienza con pausa, cuidado y resiliencia.
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