Hay debates que parecen no hundirse nunca, y el de la balsa de Titanic es el iceberg personal de James Cameron.
A sus 71 años, y mientras saborea el éxito histórico de ser el primer director en colocar cuatro películas por encima de los mil millones de dólares, el cineasta ha decidido poner punto final (otra vez) a la pregunta que le persigue desde 1997: ¿Podía Jack Dawson haber sobrevivido?
En una reciente y honesta charla en el podcast Awards Chatter de The Hollywood Reporter, Cameron no ocultó su exasperación. "¡No me preguntéis por la maldita balsa, gente!", exclamó con una mezcla de humor y cansancio.
Pero, fiel a su estilo perfeccionista, no se quedó solo en el grito; dio una lección de ciencia que muchos parecen haber ignorado.
El experimento que "nadie escuchó"
James Cameron recordó que no se basa en caprichos narrativos. Para el 25º aniversario de la película, el director financió un estudio científico exhaustivo con expertos en hipotermia y especialistas que replicaron la masa corporal de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet.
“La respuesta es que, si Jack fuera un experto en hipotermia y supiera en 1912 lo que la ciencia sabe ahora, es teóricamente posible que hubiera sobrevivido, con muchísima suerte”, explicó Cameron.
Sin embargo, el director fue tajante: en el contexto de la película, Jack estaba sentenciado. No tenía el conocimiento científico actual, estaba agotado y su prioridad absoluta era la seguridad de Rose. "La respuesta es no. No pudo haberlo hecho. Imposible", sentenció, recordando que las condiciones de aquel Atlántico helado no perdonan teorías de salón.
Un Rey del mundo con pies en la tierra (y en Pandora)
Este estallido llega en un momento dulce para su carrera. Con el reciente éxito de Avatar: Fire and Ash (2025), que ya superó la barrera de los 1,000 millones de dólares, Cameron ha logrado lo que nadie en la historia de Hollywood. Dominar la taquilla con cuatro hits mundiales (Titanic, Avatar, Avatar: El Camino del Agua y la reciente entrega de los Na'vi).
A pesar de ser el "Rey de la Taquilla", Cameron sigue obsesionado con el realismo. Un rasgo que lo llevó a explorar las profundidades de The Abyss y a revolucionar los efectos visuales.
Para él, Titanic no es solo una película, es una lección sobre el sacrificio y la mortalidad, elementos que, según dice, se pierden cuando solo discutimos sobre centímetros de madera.
