El 19 de enero de 1967, “I’m a Believer” de The Monkees alcanzó el número uno en el UK Singles Chart. Consolidándose como uno de los sencillos más icónicos de la década de los 60.
Escrita por Neil Diamond y producida por Jeff Barry, esta canción marcó un hito histórico al posicionarse como el sencillo más vendido de 1967 y un fenómeno global en listas de popularidad.
Grabada en octubre de 1966 y lanzada ese mismo año, “I’m a Believer” presenta una mezcla de pop rock y blue-eyed soul que capturó la energía juvenil de la época. Con la voz principal de Micky Dolenz y un arreglo musical que enfatizaba armonías contagiosas y un ritmo inmediato.
Tras su estreno, el sencillo no solo llegó al número uno en los Estados Unidos, donde permaneció siete semanas en la cima del Billboard Hot 100. Sino que también lideró las listas en países como Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Sudáfrica.
El éxito del tema fue extraordinario
Se convirtió en el último número uno de 1966 en EE. UU. Y en el sencillo más vendido de 1967. Con más de 10 millones de copias físicas vendidas en todo el mundo.
Esta proeza lo colocó entre los pocos sencillos de la historia con ventas de ese calibre. Un logro que subraya su impacto cultural y comercial.
Aunque The Monkees fueron inicialmente concebidos como una “banda prefabricada” para la televisión, su repertorio, con “I’m a Believer” como estandarte, trascendió ese estigma y les otorgó legitimidad como talento musical en vivo y en estudio.
La canción incluso apareció en múltiples episodios de su propio programa de TV. Amplificando su difusión y convirtiéndola en una melodía familiar para generaciones de espectadores.
La popularidad de “I’m a Believer” ha persistido durante décadas. Además de su uso original en la serie y en radio, la canción ha sido versionada por diversas generaciones de artistas y utilizada en producciones cinematográficas. Reafirmando su estatus como un clásico atemporal del pop.
