La programación del Festival de Viña del Mar 2026 sigue generando conversación incluso fuera del escenario. Esta vez, la polémica vino desde el humor, luego de que uno de los nombres históricos del certamen afirmara que fue bajado del evento pese a estar previamente confirmado.
La ausencia del comediante no pasó inadvertida entre los seguidores del festival ni en el mundo del espectáculo, especialmente considerando que su retorno había sido comentado durante meses como uno de los posibles momentos fuertes del humor en la Quinta Vergara.
Las declaraciones acusatorias
Vamos directo al grano. El implicado se trata de Dino Gordillo, emblemático humorista nacional.
Según rescata Radio ADN, Gordillo entregó su versión de los hechos y explicó que su participación en Viña 2026 no era una simple intención, sino una negociación avanzada.
Según relató, existían acuerdos económicos y logísticos ya conversados, y solo faltaban trámites administrativos para cerrar su regreso al escenario viñamarino. Sin embargo, los contratos nunca llegaron y las conversaciones comenzaron a dilatarse sin explicaciones claras.
“Yo tenía un acuerdo desde hace tres meses. Lo que me dolió fue la forma en que se hizo”, afirmó el humorista.
Una decisión que dolió más por lo personal
Gordillo aseguró que su salida no fue producto de un cambio artístico ni de una reestructuración general, sino de la intervención de una persona que habló negativamente de él dentro de la organización. Aunque evitó dar nombres, reconoció que se trataba de alguien cercano, lo que hizo el episodio aún más doloroso.
“Podía haber hablado conmigo directamente”, sostuvo, dejando entrever una decepción más humana que profesional.
Optó por no escalar el conflicto
Pese a sentirse perjudicado, el comediante explicó que decidió no exigir el cumplimiento del acuerdo para no afectar a otros colegas del rubro. En ese sentido, descartó tajantemente haber sido considerado como reemplazo de otro humorista y recalcó que su nombre fue uno de los primeros en ser convocados para esta edición.
“No estoy para envenenarme con nadie. El de arriba cobra”, señaló, apelando a una mirada más reflexiva frente a lo ocurrido.
Un regreso que no fue
Finalmente, Dino Gordillo reconoció que la situación le dejó una profunda frustración. Esto, debido a que su rutina estaba preparada y su retorno al Festival de Viña tenía un significado especial para él.
Así, su ausencia se suma a la lista de controversias que, una vez más, confirman que el Festival de Viña no solo se vive sobre el escenario, sino también detrás de él.
