George R. R. Martin, una de las voces más influyentes de la fantasía contemporánea, volvió a referirse a su compleja relación con la adaptación televisiva de su obra. Esta vez, lo hizo con inusual franqueza: el autor reconoció una distancia creativa “abismal” con Ryan Condal, guionista y showrunner de "La Casa del Dragón", serie derivada de su universo literario.
Las declaraciones surgieron en una entrevista concedida a The Hollywood Reporter, donde Martin fue consultado directamente por los rumores de tensiones internas en la producción. Lejos de matizar el conflicto, el escritor fue categórico al describir el estado actual de la relación.
De la colaboración al distanciamiento
Según relató Martin, el trabajo conjunto durante la primera temporada fue fluido y colaborativo. En ese período, revisaba los borradores de guion, entregaba observaciones y mantenía un diálogo constante con Condal, a quien incluso recordó haber elegido personalmente para liderar el proyecto.
Sin embargo, ese escenario cambió con el desarrollo de la segunda temporada, según recoge Rock & Pop de la entrevista. El autor explicó que varias decisiones narrativas comenzaron a alejarse de los lineamientos de su obra original, afectando la coherencia y profundidad de ciertos personajes clave. “Al principio funcionaba, o al menos eso creía. Luego dejó de escucharme”, señaló.
Cambios que alteraron la historia
Martin evitó entregar detalles específicos para no adelantar giros argumentales, pero fue enfático en que las modificaciones introducidas no fueron menores. A su entender, se trató de transformaciones que alteraron el espíritu de la historia, provocando una creciente incomodidad que terminó por romper el vínculo creativo.
El escritor afirmó haber elevado sus reparos a HBO, que habría recogido sus observaciones y las habría transmitido al equipo creativo. Aun así, fuentes citadas por el medio estadounidense aseguran que el desgaste entre Martin y Condal habría llegado a un punto difícil de revertir.
“Esta ya no es mi historia”
El punto de quiebre definitivo habría ocurrido durante una reunión virtual destinada a discutir la tercera temporada de la serie. En ese contexto, y tras exponer nuevamente sus objeciones, Martin habría pronunciado una frase que resume su distancia con el proyecto: “Esta ya no es mi historia”.
Las declaraciones vuelven a instalar el debate sobre los límites entre autoría literaria y adaptación televisiva, una tensión que ya marcó el proceso creativo de "Juego de Tronos" y que ahora reaparece con fuerza en el universo de "La Casa del Dragón".
