El cierre definitivo de "Stranger Things" no solo marcó el fin de una de las series más influyentes de la última década, sino también el término de una etapa vital para su elenco. Así lo dejó claro Finn Wolfhard, quien fue el anfitrión del más reciente episodio de Saturday Night Live, utilizando su monólogo inicial para reflexionar, con ironía y cercanía, sobre lo que significó crecer frente a millones de espectadores.
Wolfhard, que comenzó la serie con apenas 12 años, abrió su intervención reconociendo el carácter contradictorio del momento. Definió el final de "Stranger Things" como una experiencia “agridulce”, recordando que durante más de una década su crecimiento personal quedó registrado en pantalla. “Se siente extraño —y a la vez increíble— que tanta gente haya visto ese proceso”, comentó, en una frase que sintetizó el tono del segmento: humorístico, pero también introspectivo.
Crecer bajo la mirada pública
Durante el monólogo, el actor abordó uno de los temas más recurrentes entre las estrellas infantiles: la dificultad de romper con la imagen del pasado. Reconoció que, para muchos espectadores, aún es “el niño de Stranger Things”, aunque hoy, con 23 años, su vida y carrera han tomado otro rumbo. En ese contexto, bromeó sobre los cambios físicos y personales que acompañan el paso del tiempo, utilizando la exageración como recurso cómico, sello característico del programa.
El segmento también incluyó referencias a la fama temprana y a la exposición mediática, elementos que Wolfhard ha mencionado en entrevistas anteriores como parte de los desafíos de su trayectoria. En SNL, sin embargo, optó por una mirada liviana, transformando esa experiencia en material humorístico y compartido.
Reencuentro con el elenco
Uno de los momentos más celebrados de la noche fue la aparición sorpresa de Caleb McLaughlin y Gaten Matarazzo, sus compañeros de elenco. Juntos, recordaron el proceso de crecer frente a las cámaras y sellaron el reencuentro con un brindis simbólico. Este gesto, cabe destacar, fue leído como una despedida definitiva de su etapa como “estrellas infantiles”.
El episodio incluyó además varios sketches inspirados en "Stranger Things". Estos imaginanban versiones alternativas de la historia y parodiaron algunos de los momentos más comentados de la serie. Las piezas reforzaron, así, el carácter homenaje del capítulo, combinando nostalgia y sátira.
Con su participación en Saturday Night Live, Finn Wolfhard no solo cerró un ciclo, sino que dejó en claro que su carrera entra en una nueva fase, marcada por una mayor libertad creativa y una identidad artística más madura. Todo esto, sin renegar del fenómeno que lo llevó a la primera línea de la cultura pop.
