La madrugada de este domingo 18 de enero de 2026 marca un punto de inflexión en la gestión de la emergencia climática que golpea al sur de Chile.
Ante el avance imparable de los incendios forestales, que ya han obligado a la evacuación preventiva de cerca de 20.000 personas y han consumido miles de hectáreas, el presidente Gabriel Boric decretó el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe para las regiones de Ñuble y Biobío.
¿Qué implica esta medida extraordinaria?
El Estado de Catástrofe es una herramienta legal que permite al Ejecutivo centralizar el mando y agilizar la respuesta ante "calamidades públicas".
La consecuencia más inmediata es la toma de control por parte de las Fuerzas Armadas. En Ñuble, el General Jorge Salinas asumió como Jefe de la Defensa Nacional, mientras que en el Biobío la tarea recae en el Contraalmirante Jorge Keitel.
Estas autoridades militares no solo coordinan el orden público junto a Carabineros, sino que poseen facultades para:
- Restringir libertades: se pueden establecer toques de queda o prohibiciones de reunión si la seguridad de la población lo requiere.
- Control de desplazamientos: facilitar rutas de evacuación exclusivas y cerrar accesos a zonas de riesgo como Ránquil o Penco-Lirquén.
- Requisición de bienes: el Estado puede tomar control temporal de maquinaria pesada, camiones aljibe o predios privados para combatir el fuego.
El foco de la crisis: hospitales y evacuaciones masivas
La situación es crítica. En las últimas horas, la activación del mensaje SAE obligó a la evacuación del Hospital Penco-Lirquén, un hecho inédito que demuestra la cercanía de las llamas a la infraestructura crítica.
Incendios de gran magnitud, como el foco "Perales Biobío" en Ránquil, superan ya las 3.000 hectáreas afectadas, alimentados por una ola de calor que no dará tregua hasta el lunes.
Incendios forestales Chile 2026: agilidad en los recursos
Bajo este régimen, el Gobierno puede saltarse la burocracia habitual para la compra de suministros y contratación de brigadas externas. Esto permite que la ayuda humanitaria y el despliegue de aeronaves adicionales lleguen a las zonas de desastre en tiempo récord.
La medida tendrá una duración inicial sujeta a evaluación. Mientras Conaf y Senapred combaten más de una decena de focos simultáneos que mantienen al país en alerta máxima.
