El clima político en Estados Unidos ha alcanzado un punto de ebullición este 29 de enero de 2026, y la onda expansiva llegó con fuerza al corazón de la industria del entretenimiento.
Lo que comenzó como un evento gubernamental terminó en un enfrentamiento público entre dos de las figuras más influyentes del momento. El aclamado actor Pedro Pascal y la "Reina del Rap", Nicki Minaj.
El detonante: Nicki Minaj, la "fan número uno" del presidente
La polémica se encendió durante el "Trump Accounts Summit". Un evento celebrado el miércoles 28 de enero para promover las nuevas cuentas de inversión infantil bajo la ley One Big Beautiful Bill. Allí, Nicki Minaj no solo apareció de la mano de Donald Trump, sino que tomó el micrófono para reafirmar un apoyo que ha dejado a sus seguidores, y a sus colegas, en shock.
“Probablemente soy la fan número uno del presidente, y eso no va a cambiar. El odio de la gente no me afecta; me motiva a apoyarlo más. No vamos a dejar que le hagan bullying con campañas de desprestigio”, declaró la rapera.
Incluso el mandatario bromeó con la estética de la artista, asegurando que se dejaría crecer las uñas para "combinar" con ella, en un gesto que selló la alianza apodada en redes como #NickiMAGAJ.
La respuesta de Pedro Pascal: “Cualquiera que la escuche es igual”
La reacción de Pedro Pascal no se hizo esperar. El actor de "The Last of Us", conocido por sus posturas progresistas y su activismo, utilizó su cuenta en X (antes Twitter) para lanzar un ataque directo que rápidamente se volvió viral. Citando una fotografía de Minaj junto a Trump, Pascal fue tajante:
“Nicki Minaj es una maldita perdedora y también lo es cualquiera que todavía escuche su música”, sentenció el actor. Desatando una batalla campal entre los "Barbz" (fans de Minaj) y sus propios seguidores.
Un contexto de alta tensión
Este choque se produce en un momento crítico para el país, marcado por la controversia sobre los operativos de ICE en ciudades como Minneapolis y el debate sobre la ciudadanía de la propia Minaj, quien recientemente admitió no ser ciudadana estadounidense a pesar de su ferviente apoyo al gobierno actual.
Mientras Nicki Minaj ha prometido donar hasta $300.000 dólares para financiar las cuentas de inversión de sus fans, Pascal se ha convertido en el estandarte de la resistencia de Hollywood contra el regreso de las políticas de Trump.
@NICKIMINAJ is a fucking loser and so is anyone still listening to her music. https://t.co/89PIM0SoTu
— Pedro Pascal he/him (@pascualispunk) January 28, 2026
