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Dura más de siete horas, es en blanco y negro y Martin Scorsese la considera una obra maestra absoluta

Una película europea de más de siete horas, en blanco y negro y de ritmo extremo, es considerada una obra maestra del cine de autor.

Sátántangó, Martin Scorsese
IMDB

Sátántangó no es una película convencional. Estrenada en 1994 en el Festival de Berlín y dirigida por el húngaro Béla Tarr. Esta obra cinematográfica de más de siete horas de duración (439 minutos) trasciende generaciones y géneros como un hito del cine europeo y una experiencia sensorial única.

Disponible actualmente en Filmin, la película se convirtió en una pieza de culto que sigue cautivando a nuevas audiencias.

Sumérgete sin interrupciones

Ver Sátántangó de un tirón es descrito por muchos cinéfilos como un rito personal. Agotador, hipnótico y profundamente transformador.

Su ritmo deliberadamente lento y la cámara que apenas abandona los planos largos convierten la experiencia en algo casi ritualístico.

Basada en la novela homónima de László Krasznahorkai, recientemente galardonado con el Premio Nobel de Literatura 2025 por su obra visionaria. La película adapta textos densos, filosóficos y nihilistas que exploran la decadencia humana tras el colapso de una granja colectiva en la Hungría poscomunista.

La historia gira en torno a los habitantes de un pueblo desolado que esperan un pago final para escapar de su miseria.

La llegada de Irimiás, un personaje carismático y enigmático dado por muerto, detona una serie de engaños, traiciones y espejismos de esperanza que discurren a través de 12 capítulos estructurados como los pasos de un tango.

Un viaje cinematográfico que desafía al espectador

Con una estética en blanco y negro y una apertura legendaria, un plano secuencia de casi ocho minutos mostrando un rebaño de vacas, Tarr redefine la percepción del tiempo en el cine.

La película no solo desafía las convenciones narrativas, sino también el propio concepto de “tolerancia auditiva y visual” del espectador.

Entre quienes han reivindicado su importancia está Martin Scorsese, quien ha señalado a Tarr como “uno de los artistas más audaces del cine”.

Martin Scorsese afirma que films como Sátántangó o El caballo de Turín son experiencias auténticas que continúan desarrollándose en la mente del espectador mucho después de haber terminado la proyección.

Además de su relevancia artística, Sátántangó ha revitalizado el interés por el cine de autor en plataformas de streaming como Filmin, donde se ofrece dividido en secciones para facilitar su acceso sin perder la integridad de su visión original.


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