La frontera entre el cine y los videojuegos continúa difuminándose, y Lionsgate parece decidido a aprovechar ese cruce de industrias. El estudio confirmó que se encuentra desarrollando dos videojuegos AAA basados en John Wick y Saw, dos de sus sagas más reconocidas a nivel mundial, en lo que representa una apuesta estratégica por diversificar sus contenidos más allá de la pantalla grande.
En un escenario donde la industria gamer supera en ingresos a la del cine y la música combinadas, las grandes productoras observan con atención cómo trasladar universos narrativos consolidados hacia experiencias interactivas capaces de conquistar nuevas audiencias.
Una apuesta estratégica por la expansión de franquicias
La información se confirmó durante una reciente asamblea de accionistas de Lionsgate, donde Adam Fogelson, presidente de Lionsgate Motion Picture Group, reveló que el estudio está explorando activamente el desarrollo de videojuegos de gran escala.
“Estamos analizando oportunidades en el terreno de los videojuegos AAA, centradas en John Wick, Saw y otras franquicias que anunciaremos próximamente”, señaló el ejecutivo. Sus declaraciones, si se analizan, dejan en claro que no se trata de proyectos menores ni experimentales.
El enfoque apunta a títulos de alto presupuesto y largo desarrollo, pensados para competir en el exigente mercado de los grandes lanzamientos internacionales.
Un desafío pendiente para ambas sagas
Aunque John Wick y Saw cuentan con un enorme reconocimiento en el cine, su historial en el mundo gamer es limitado y poco consistente. En el caso del asesino interpretado por Keanu Reeves, su presencia se ha reducido a colaboraciones puntuales en juegos como Payday 2 y Fortnite.
Saw, en tanto, tuvo dos videojuegos lanzados entre 2009 y 2010 que intentaron trasladar su terror psicológico y sus trampas mortales al formato interactivo. Sin embargo, problemas técnicos y de jugabilidad los dejaron relegados a productos de nicho.
¿Por qué ahora?
La decisión de Lionsgate contrasta con la tendencia reciente de los estudios, que han optado por crossovers o contenidos promocionales dentro de juegos ya consolidados, evitando el riesgo financiero de desarrollar títulos propios desde cero.
No obstante, el auge de adaptaciones exitosas en los últimos años ha demostrado que, cuando el desarrollo es cuidadoso y ambicioso, los videojuegos pueden convertirse en extensiones narrativas legítimas de una franquicia.
En ese contexto, los nuevos proyectos de John Wick y Saw buscan saldar una deuda histórica con los fans. Ofreciendo, así, experiencias que capturen la esencia de la acción implacable y el terror extremo que definieron a ambas sagas en el cine.
Por ahora, no se han entregado fechas ni estudios asociados, pero todo indica que Lionsgate quiere jugar en serio en el tablero gamer.
